El asturiano, a 15 puntos de la cabeza

El director de McLaren Mercedes, Dave Redding, Button, Hamilton y Alonso.
Alonso cubrió objetivos en Canadá. Como si fuera una prueba de obstáculos, comenzó a franquear balizas. La salida, donde Massa se enganchó con Liuzzi. La penalidad de los neumáticos blandos, que rápidamente se quitó de encima (vuelta 8), el electrizante mano a mano con Hamilton a la salida del callejón de los garajes, el intenso tráfico en una pista que amenazaba con el coche de seguridad, y, finalmente, el empuje de los McLaren que se lo llevó por delante. El Mundial vuelve para Alonso, que está a 15 puntos del líder, Lewis Hamilton. Los 109 puntos del británico por 94 del español. Entre medias están situados Button con 106 puntos y Webber con 103.
Hamilton defendió su suerte en una pista que lo eriza. En Canadá se siente como pez en el agua y, sin cometer barrabasadas ni comerse los neumáticos como si fuera carpanta, venció con contundencia.
Lo hizo con cierta sutileza, sin desviar el objetivo, manteniendo a raya a un Alonso que no pudo con él. En el tramo final, el asturiano porfió frente al desgaste de sus neumáticos y la finura al volante de Jenson Button. El campeón del mundo dio buena cuenta del español y lo dejó con la miel en los labios.
La conquista de los doce puntos, aunque escasa según decía el rostro del piloto de Ferrari, le sirve a Alonso para acomodarse en la cuarta plaza del Mundial, a la espera del zarpazo aerodinámico que debe llegar en Valencia, donde, según dijo, «seguirá la acción».
Fernando Alonso se muestra optimista de cara a aminorar poco a poco las diferencias.