Gyan propicia la primera victoria africana (0-1)
Un penalti transformado por el ghanés Gyan a seis minutos del final del encuentro propició la primera victoria africana en el primer Mundial en este continente, tras un partido de baja calidad, en la que los ghaneses llevaron más la iniciativa, pero con pocas opciones de gol (0-1). La jugada clave de un partido sin apenas acciones decisivas fue la mano de Kuzmanovic que supuso el penalti en una acción mitad ingenua y mitad intencionada, pero en la que el asistente confirmó al árbitro que la mano se había producido. En ese momento y a pesar de que Serbia jugaba con un hombre menos, el partido no estaba decantado hacia el equipo africano, por lo que fue esta acción lo que lo decidió. La primera parte del encuentro fue muy trabada, con muchas faltas, muchas precauciones por parte de ambos equipos y muy pocas aproximaciones claras a la portería de el equipo rival por parte de ambos conjuntos. Ghana demostró un poco más de movilidad que el equipo serbio, mientras que este conjunto era más consistente. Poco cambió el choque tras el descanso, ya que la mayor fluidez de juego del equipo africano era insuficiente como para poner el peligro la portería serbia.