Paraguay ya ganó «su» mundial
Sobrecogidos por una victoria para el infarto frente a Japón, los paraguayos explotaron de alegría en la tarde del martes. El alboroto que se generó en las calles céntricas y en los distintos barrios de Asunción, al que se sumaron el presidente Fernando Lugo y algunos ministros, parecía la celebración por la conquista de la Copa del Mundo. Pero no. Al menos no por ahora.
Paraguay, próximo rival de España, sólo llegó a cuartos de final, pero para un país que se ubica entre los más pobres de América latina y que nunca había llegado tan lejos en una competencia internacional de fútbol, el triunfo es ya una hazaña. Por primera vez el país está entre los ocho mejores seleccionados del mundo. Son las revanchas que permite el fútbol, que un país de los menos desarrollados y más pobres le gane a una potencia como Japón, y que vaya todavía por más.
Emocionados, el técnico argentino Gerardo Martino y los jugadores dedicaron el triunfo a Salvador Cabañas, el talentoso delantero y goleador paraguayo que se quedó fuera de la competencia tras recibir un disparo en la cabeza en enero en la capital de México. Cabañas se recupera de las lesiones que le dejó el atentado, pero aún sin él, el combinado protagonizó un recorrido épico hasta la instancia más dramática de este Mundial 2010 en Sudáfrica, donde el que pierde se vuelve a casa.
Junto con Bolivia y Haití, Paraguay se ubica entre los países con menor desarrollo y más carencias. Su producto interno bruto per cápita es de 4.400 dólares, la mitad de lo que ostenta Argentina. Y aún así, se trata de un promedio engañoso ya que la brecha entre ricos y pobres es gigantesca. Sólo basta decir que el 80% de las tierras cultivables en este país está concentrada en las manos de apenas uno por ciento de los propietarios. El paro se ubica alrededor del 13% según datos oficiales, aunque los sindicatos afirman que el índice rondaría el 20%. Pero todo eso se ha olvidado por unos días tras la épica clasificación para cuartos de final.