Sin afanes polémicos
El chaparrón
Lucía radiante el sol deportivo. El singular triunfo de la Selección Española de fútbol, campeona del mundo (así, con mayúsculas, porque el logro lo merece) hacía lucir su sol radiante, calurosamente afectivo, alumbrando y calentando la alegría de la nación unida, como nunca, por el milagro del fútbol que encendió la llama del orgullo de ser y sentirnos españoles. Y en éstas, llegó el chaparrón que cogió, a los responsables de los clubes deportivos de la capital leonesa, sin paraguas. La mojadura de la sorpresa dejó fríos a sus dirigentes, quienes aún andan tratando de quitarse el agua de la decepción del cuerpo. El Ayuntamiento, patrocinador importante, básico para el buen funcionamiento de sus economías anunciaba, ante la sorpresa monumental de todos, que, las subvenciones concedidas y no pagadas, sufrirían una rebaja del sesenta por cierto. Nada más y nada menos que del 60%. Un recorte, por añadidura, con efecto retroactivo. Como para quedarse helados...
Y ahí están Cultural, el Reale Ademar, el Baloncesto León y el equipo femenino de Balonmano, intentando buscar soluciones a un problema planteado con difíciles incógnitas para resolver. Ynos con respiración asistida, otros apurando el oxígeno; que para su mejor base económica, la soga aprieta pero no ahoga, al menos de momento... Tales los casos de los equipos de balonmano: particularmente del Reale Ademar. La excelente gestión del fichaje de Raúl Entrerríos que proporcionó trescientos mil euros, sin costar uno solo, ha sido el colchón que ha amortiguado el tropiezo, el paraguas que alivia el chaparrón económico sufrido, pero pensando en el futuro, si trabajo de cantera no da sus frutos o no se encuentran nuevos patrocinadores, el Ademar corre el peligro que ha llevado ya a un segundo plano a equipos de élite, tal el Portland San Antonio. De estar luchando entre los cuatro primeros a hacerlo en la zona media. Y los Cabanas, Montoro, Jaime, Castro y otros jugadores de la cantera, están llamados a suplir ausencias de jugadores de talla internacional quienes lógicamente orientarán su barco hacia playas mejores. Lo mismo sucederá en los equipso de baloncesto y balonmano femenino. Todos tendrán que ingeniarse para resolver el problema llegado, como abundante chorrón negativo de lluvia económica que les ha dejado como chupa de dómine.