natación. europeos de budapest
Érika se queda sin presea
La leonesa finaliza sexta en una prueba en la que defendía la plata de hace dos años y en la que la danesa Friss fue la dominadora de la prueba de principio a fin
La danesa Lotte Friis ganó la final de 800 metros libres. Villaécija se confomó con la sexta plaza.
Érika Villaécija vio esfumarse ayer su primera opción de medalla en el Campeonato de Europa de Budapest. La nadadora de raíces leonesas, que defendía la plata lograda hace dos años en Eindhoven, sólo pudo ser sexta en una prueba en la que no pudo echar mano de su gran final para meterse entre las tres elegidas. Con la cuarta mejor marca de las presentes, Érika partía como una de las claras favoritas a las medallas. La plata y el bronce estaban a su alcance ya que el oro parecía cosa de la británica Rebecca Adlington. Pero ninguna logró su objetivo. Y es que la prueba comenzaba de una manera frenética con la danesa Lotte Friss sellando en primer lugar los 50 metros con un tiempo de 29.01. Detrás de ella la francesa Etienne que no aparecía en las apuestas como una de las candidatas a los lugares de privilegio y la británica Adlington.
Villaécija, por su parte, sabedora de que los primeros compases no son su especialidad, figuraba la octava con 29.71. El transitar por el 100 no varió la configuración de la carrera salvo que Érika avanzó hasta situarse sexta. Por delante Etienne y Friss mantenían un pulso intenso que dejaba como primera víctima a Adlington, incapaz de seguir su ritmo hasta el punto de ser superada por la irlandesa Murphy. La nadadora leonesa, por su parte, se fajaba entre la sexta y la séptima plaza.
Un poco más de un segundo le separaban del objetivo. Pero en esta la velocidad sobre la que transitaba la gran final en la que Friss ejercía un dominio notorio sobre el resto de enemigas deportivas impidió a la cepedana alcanzar su objetivo. A falta de 200 metros los 7:25.14 de Érika la situaban en la séptima plaza sólo por delante de la otra española, Eider Santamaría, y a ya casi tres segundos de Grainne Murphy que por entonces tenía asignada la presea de bronce.
La situación se tornaba muy complicada para tocar el podio aunque Villaécija no perdió la esperanza logrando incluso estar entre las cuatro mejores marcas en las dos últimas postas. Pero ya fue insuficiente para al menos superar a cuatro rivales. Lo hizo con una y eso significó la sexta posición final en los 800.
Érika, después de este revés en los 800, hoy tiene la oportunidad de sacarse la espina en las series de los 1.500 metros libres a las 10.59 horas en las que no debe tener problema alguno para conseguir uno de los ocho billetes para la gran final del sábado donde también defendería la plata lograda hace dos años en Holanda. Sus rivales más cualificadas volverán a ser las que se encontró ayer en los 800: Friss, Murphy y Potec a las que habría que añadir a la alemana Ehmcke y la italiana Consiglio.