Diario de León

Motociclismo. Gran Premio de La Bañeza

La Bañeza: 51 años de éxito

El gran premio congrega a 50.000 espectadores, que disfrutaron del mejor motociclismo. El respaldo del público impulsa la nueva campaña para el circuito

Joan Garriga, quema rueda y se deja fotografiar sobre el lema pintado en el asfalto.

Joan Garriga, quema rueda y se deja fotografiar sobre el lema pintado en el asfalto.

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Alfonso Sánchez Lozano | León
León

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O tro año más La Bañeza se volcó con su Gran Premio de velocidad. La ciudad acogió a un número récord de aficionados y visitantes que disfrutaron de carreras de gran nivel. Tanto en los entrenamientos como en la competición, los aficionados vibraron con cada una de las pasadas que los pilotos dieron por el circuito urbano, uno de los más especiales del mundo.

Joan Garriga, el subcampeón del mundo de 250 en 1988 y piloto estrella de esta edición que acabó en segunda posición en la categoría de bicilíndricas, sólo pudo hablar maravillas del trazado bañezano: «Desde fuera es magnífico, pero desde dentro, el circuito impresiona todavía más». Joan Correcaminos Garriga fue batido en la última vuelta de una emocionante carrera por Juan Miguel Cuquito Calvo.

En la categoría de clásicas de dos tiempos, José Chafagatos Montañés cumplió con los pronósticos y exprimió su Bultaco al máximo por el circuito urbano. Sacó diez segundos a su rival tras relajarse en la última vuelta y dio una lección de pilotaje desde la primera vuelta.

Las motos de 4T fueron como siempre las más ruidosas. El vizcaíno Alberto Martínez venció por poco más de un segundo al leonés de Ducati Ricardo Escobar, que se mostró contento con el resultado obtenido y prometió volver a por la victoria en la próxima edición. La hora de la verdad llegaba con la categoría de GP 125. Dani Satán Sáez dominó de principio a fin y sacó más de medio minuto a su más inmediato perseguidor, Jorge Belloso.

La jornada tuvo su toque más especial, como siempre, con las motocicletas de las categorías Clásica de dos y cuatro tiempos, las más fotografiados por los aficionados. También fue una figura muy reclamada por los cazadores de autógrafos Juan Garriga, que además deleitó a los presentes con una exhibición a lo largo del circuito urbano de La Bañeza con su Yamaha de 500 centímetros cúbicos, la misma con la que disputó el campeonato del mundo en los primeros años de la década de los 90.

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