La afición prende la mecha de la Liga Adelante

La ilusión por el regreso a Segunda División A era anoche el común denominador entre los aficionados
La de hoy supone también una jornada muy especial para la afición. Es el comienzo de otra temporada más que ilusionante. Si hace cuatro temporadas se vivió la histórica primera presencia del equipo en Segunda División A como una fiesta, ahora no será menos. Algunos, sin embargo, piensan que nada será como entonces. Sí la ilusión, pero no las exigencias. En la Liga 2006-2007 parecía perdonarse todo a un equipo humilde, novato, que presupuestariamente tenía casi todas las de perder y que se encontró con arbitrajes complicados en contra. Sólo en el último trecho de campeonato aparecieron voces discordantes y llegó la destitución de Pichi Lucas. Pero aún con el descenso casi hecho, la afición viajó en masa a Almería y Vitoria. Ahora, después de dos fases de ascenso fallidas y una casi épica, la SD Ponferradina regresa. Quizás con mejor equipo y quizás con una ilusión también igual o mayor que la del año 2006. La mayoría de seguidores coinciden en señalar que se han hecho mejor las cosas y con más cabeza. Muchos apuntan a Carlos Granero como -œculpable-œ de ello. Si bien muchos son excépticos con algunos de los últimos jugadores en llegar, el técnico subrayó ayer la valía de ellos y su contrastada trayectoria.
El aficionado medio irá hoy a El Toralín a disfrutar, pero Granero ya ha avisado, para que nadie eche la imaginación a pasear tanto como lo hicieron algunos hace cuatro años cuando el equipo era sexto en la jornada 6, que esta temporada tocará sufrir para lograr el verdadero y único objetivo, que no es otro que la permanencia. El hecho de que algunos se hayan atrevido a hablar de poder jugar el play off de ascenso (se clasifican el 3º, 4º, 5º y 6º) ha hecho a Granero reflexionar sobre quién es la Deportiva y contra quién compite.
Ayer en la reunión de peñistas la ilusión era la palabra que definía el ambiente a menos de 24 horas para el arranque, la vuelta, la «reentré» del equipo en Segunda División A. Las existencias de la nueva elástica blanquiazul de la marca Nike están temblando y el -œA Ponferrada me voy-œ, aquel himno berciano de siempre y que la hinchada deportivista asumió como propio en la temporada 2006-2007, volverá hoy a atronar en El Toralín.
La crisis económica quizás haya evitado que el número de abonados sea mayor y que la Deportiva pueda presumir ante sus rivales de tener la mayor afición, al menos porcentualmente en la comparación abonados-capacidad del estadio. Pero los que están son buenos y fieles. Muchos se sumaron en los tiempos de bonanza, es decir, en la última media docena de años. Y eso, sin duda, ha hecho que la Deportiva crezca y que allá por donde va, se la conozca no sólo por su llamativo nombre, sino también por su afición. De hecho, Onésimo o Luis Helguera, entrenador y jugador del rival de esta tarde, subrayaban en las últimas horas precisamente el apoyo social que tiene la Deportiva y la ilusión del deportivismo en la vuelta a la LFP.
«Venimos para quedarnos» era una de las frases más repetidas ayer en la fiesta del chupinazo. Hoy el conocido como tsunami blanquiazul volverá a inundar El Toralín tres meses después de un ascenso que permite ahora ver el mejor fútbol.