La afición vibra con el ilusionante comienzo de su equipo, aunque tocó sufrir
Era el primer día y algunos sí que se lo perdieron, porque aún estamos en el mes de agosto y las vacaciones no han terminado para todos. Pero de nuevo El Toralín presentaba un gran aspecto. Algo menos de 7.000 espectadores terminaron poblando las gradas. Era todo igual, pero muy diferente al año pasado. Las cámaras de televisión, la cantidad de medios de comunicación, toda la parafernalia de la Liga de Fútbol Profesional, el cuarto árbitro, el balón de Nike... Todo hacía ver que esto no tiene nada que ver con lo de la temporada anterior.
El público tiene razones para ser optimista, eso sí, con cautela. Quizás es exceso de optimismo jugó una mala pasada hace cuatro años, cuando no solo en el entorno, sino en el propio club se pensó que el equipo era lo que no era. Entonces se lograron 10 puntos en las primeras seis jornadas, el equipo se colocó cuarto y el estadio ponferradino era un fortín. Fue un error que ahora no se quiere cometer. Pero nadie puede quitarle al deportivismo su derecho a ilusinarse. Además, ayer no estaban todos. Los que recientemente «aterrizaron» en El Toralín vieron a su nuevo equipo desde el palco, así como los que no contaban o el lesionado Luis Prieto.
Al descanso los comentarios del personal tenían un común demominador: la buena primera parte y la ilusión que transmitía el equipo, capaz de desarbolar por momentos a su rival, aunque su guardameta evitó que fuese desarbolado en el marcador.
En la segunda parte y cuanto más avanzaba el reloj la ilusión se convirtió en pipas, uñas comidas e intranquilidad en general. Si bien el rival no hacía demasiado daño, sí que daba la sensación de poder hacerlo.
Al final se repitió la película de noviembre del 2007 y el choque entre Deportiva Ponferradina y SD Huesca finalizó como empezó. Ahora toca Alcorcón. Otra batala en la que el cuadro berciano buscará estrenar su casillero de triunfos.
Jugadores. Dos de los más destacados en el equipo local fueron Mayordomo y Cristian. Ambos coincidieron en que el equipo mereció algo más y en la gran tarde del portero visitante. Estos dos jugadores llevaron a cabo la jugada de la ocasión más clara del partido. «Ha sido una lástima no haber ganado, porque hicimos méritos. Acaba de empezar esto y hay buenas sensaciones, a pesar del mucho calor que hizo. Estamos ilusionados. El remate lo vi dentro. Me llegó bien el balón e intenté coger al portero a contrapié. Pero sacó una gran mano. Creía que iba dentro. Si se quiere poner, ésta es el no matar el partido en la primera parte. Pero esto es fútbol y unas veces entran y otras no», subrayó Mayordomo.
Cristian también se refirió al portero rival y a la buena imagen propia: «La idea del entrenador es jugar en campo contrario, ser mejor y fuertes en casa. Lo hicimos. La pena fue no marcar. En la segunda mitad bajamos un poco los brazos. En una escala de uno a tres, a Cabrero le pondría un cuatro. La mano que le ha sacado a Mayordomo es espectacular. Hace su trabajo y muy bien. El equipo va a crecer con este resultado. Además, sino ganas, lo mejor es no perder».