baloncesto. mundial de turquía
España cierra su ciclo de oro (92-89)
Un triple de Teodosic a tres segundos del final deja a la Roja fuera del metal

Los serbios celebran la victoria con un Garbajosa hundido.
Ocbeta . Así rezaban algunas pancartas en serbio visibles sólo a raíz de que su selección se plantó en las semifinales de un Mundial que desde ayer tiene el trono vacante. Venganza. Teodosic la plasmó como más duele. A falta de tres segundos para el final y dos para finiquitar su posesión. Clavó un triple aprovechando el cambio de marca entre Llull y Garbajosa. Fue la conclusión de un episodio que se veía venir. El genial base del Olympiacos en absoluto fue ayermerecedor del honor de firmar el decreto de eliminación de España. De hecho, llevaba 1 de 7 en lanzamientos desde la línea mágica hasta que surgió de sus entrañas ese arrebato de confianza que deshizo el empate a 89 (89-92).
Nada que ver con la exquisitez de Bjelica (3/3) y Keselj (5/6) en el noble arte de clavarla desde lontananza. Pero el destino elige a sus héroes con una arbitrariedad atroz y fue un jugador que arrancó el campeonato sin jugar los dos primeros partidos por sanción, por los incidentes en el amistoso con Grecia, el que se cobró la factura pendiente desde la final del Eurobasket de Polonia. Incluyó los intereses del año de espera.
«Extremadamente igualado». Scariolo dio de pleno la víspera en el vaticinio, pero pareció estar más disperso en la elección de las lecturas clave del partido. Todo se redujo a un descenso a tumba abierta, un lapso de 25-™8 segundos en los que ambos equipos depositaron sus esperanzas. El tiempo muerto previo resultó vital.
Serbia y España volvieron al parqué sin atreverse a mirar el 89-89 que escupía el luminoso, posible gracias a un triplazo de Navarro y un mate de Gasol. Ivkovic acumuló cinco tiradores en el rectángulo
Teodosic, Tepic, Keselj, Savanovic y Velickovic. Los dos exteriores no habían tenido su día (1 de 11 entre ambos), pero los tres exteriores mantenían sus guadañas afiladísimas (13 de 19). El quinteto de La Roja iba a aplicarse en defensa. Teodosic inició una interminable relación con el balón. Pero el crono avanzaba en su cuenta atrás y con ello la eterna duda. ¿Apurar la defensa o buscar la falta para disponer del último balón? Todo salió mal. Anotó Teodosic y España terminó rendida.