Lucha Leonesa. Campeonato Provincial
El Divino llama al Cielo
Héctor García aspira mañana a ser de nuevo campeón provincial de lucha. Batirá un récord: serlo trece veces

A veces, la caída de los dioses tiene un gran toque de felicidad: El Divino con su hijo Asier y un a
La naturaleza de lo divino en el hombre -nos recordó María Zambrano- no es un regalo de los cielos, sino la conciencia de una tarea que se ha de realizar. Como en las arenas de los estadios antiguos, en los modernos escenarios deportivos siguen brillando las auras de campeones que se diría tocados por la bendición de los dioses. Y sin embargo, la victoria, como la derrota, es tan humana...
-Si los cielos son propicios el domingo, trece títulos con su nombre; ¿o mejor, doce más uno?
-Las supersticiones no van conmigo. Sería uno más. No estoy en la Lucha para superar marcas. Lucho porque me gusta, aunque siempre que sales al corro vas a competir y a ganar.
-¿El primer Provincial?
-El del 97, con Benigno el de Valdealiso. Había tenido una temporada de verano buena, pero, en el corro final, perdí la liga. Aquel Campeonato fue mucho más que una recompensa.
-¿El de mejor sabor?
-Quizás el último conseguido, el año pasado, por las circunstancias en que llegué a él, algo tocado del campeonato de las luchas al cinto. Creo que yo estaba en las peores condiciones... Si no hubiera sido el Provincial, no hubiera luchado. Tuve suerte y pude conseguirlo.
-¿Qué hace tan importante al Provincial?
-Es el trofeo individual con más historia. Es un reconocimiento que da orgullo, escribir tu nombre junto a los campeones históricos. Se suele decir que la Liga exige más, aunque también en tiempos se decidía en un corro final... La importancia la tiene estar en ese palmarés de honor junto a los grandes de la lucha.
-¿Los principales rivales?
-Desde los comienzos, aquella generación destacada de Getino (muy completo), mi tío (que fue quien me enseñó lo que sé), Benigno, Nacho... Con el paso del tiempo, Clemente (el más duro), Viñuela... Y los actuales: luchadores que van saliendo con fuerza y calidad, mientras yo voy haciéndome mayor. Samuel, Morala, Gasi, Marquiegui...¡Un puñado!
¿Qué significan nombres como el de Felipe León?
Para cualquier luchador (aunque los actuales no hayamos podido disfrutar sus agarres) su figura, y la de Cayo, la de tantos otros, significa que nosotros hayamos podido tener la Lucha... Son un referente, un modelo a imitar, y han hecho posible que la lucha nos haya llegado con grandeza.