balonmano. Liga asobal
Ruesga ilumina al Ademar (30-23)
Tras algo más de medio año en el dique seco por una grave lesión de rodilla, el central asturiano debuta en casa para guiar con siete goles la contundente victoria leonesa ante el Cuenca 2016

En el minuto 17 del partido, Ruesga hizo su primer gol tras la lesión: se lo dedicó a su abuela.
El destino tenía una deuda pendiente con él por haberle puesto en su camino una terrible lesión de rodilla -"cuando ya había fichado por el Reale Ademar-" que le ha tenido algo más de medio año en el dique seco. Ayer volvió por fin a las canchas para sentirse de nuevo jugador. Y Ruesga demostró que no se le ha olvidado todo el balonmano que lleva dentro. Pese a su larga inactividad lideró la victoria del equipo leonés ante el Cuenca (30-23) con siete goles que le convirtieron además en el máximo artillero del choque con siete dianas. Ruesga está de vuelta y esa es una buena noticia para el Ademar, para la afición leonesa y para la selección española que seguro volverá a tener en el asturiano a uno de sus referentes para el Mundial 2013.
El polivalente jugador gijonés fue ayer el claro protagonista de un partido que tuvo dos caras bien diferenciadas. Una primera mitad de mucha igualdad y una segunda donde los de Ribera pusieron la directa para romper el partido con rentas de hasta once goles.
De inicio, Reale Ademar y Cuenca se midieron en defensa. El sistema 6-0 empleado por ambos rivalizó durante los primeros diez minutos en comprobar cual de los dos era el más homogéneo. El 3-3 del minuto diez reflejaba fielmente el duelo defensivo que marcó el arranque del partido. Bien es cierto también que los errores en el lanzamiento lastraron en exceso al equipo leonés y convirtieron al meta sueco del Cuenca, Kappelin, en el gran protagonista. Desde luego no es normal ver fallar en dos ocasiones seguidas a Stranovsky sólo delante del portero.
El guión no varía con el paso de los minutos. Los muchos centímetros y kilos que pone el Cuenca en el centro de su zaga, con tres auténticos «jabalíes» como Da Costa, Grosas y Sabonis, frena al equipo leonés.
Ribera mueve sus peones constantemente en busca de dar con la tecla adecuada y lo consigue cuando coindicen en ataque Castresana Buntic a Ruesga que debuta por fin con el Ademar. El asturiano firma dos goles que llevan su característico sello de fuerza al poco de salir y el Ademar abre por fin el primer hueco 9-6 al filo del minuto veinte.
Pero dos minutos después el Cuenca había empatado porque la defensa ademarista se relajó y dejó al meta Álamo vendido ante los tiradores cubanos Corzo y Da Costa, dos auténticos martillos pilones. Parecía evidente que el envite de ayer no admitía bajadas de brazos ni distracciones aunque fueran de escasos minutos.
Sin embargo otro arreón ademarista que culminó Ruesga en una contra plena de potencia justo cuando sonaba el bocinazo final de los primeros treinta minutos envió al Ademar al descanso de nuevo con una ventaja de tres tantos (14-11) en el marcador. Quedaban otros treinta por delante para rematar la faena.
Y el panorama cambió notablemente en la vuelta de vestuarios. Un parcial de 4-1 favorable dio a los de Ribera la máxima ventaja (18-12) que había disfrutado en el partido. Cutura hizo su quinta diana para elevarla en un tanto más y en la portería el croata Venio Losert, que había salido por Álamo, echaba el candado bajo los tres palos.
Zupo Equisoain, el técnico del Cuenca se da cuenta de que el partido se le va y pide tiempo muerto con un preocupante (para él) 20-12 en el luminoso al filo del minuto diez. Queda mucho partido pero si el Ademar juega con cabeza la renta es importante.
Y lo hizo. El equipo de este año sabe leer los partidos y controlar sus tiempos. Y con Cutura en la dirección mucho más. En 17 minutos el Cuenca sólo había podido hacer cuatro goles a Losert y la renta del Ademar era ya de diez 25-15. A falta de cinco minutos los manchegos la recortaron a cinco pero fue porque el Ademar se lo permitió. Un pequeño ajuste y las cosas volvieron a su sitio para concluir con una inapelable victoria que vuelve a colocar al equipo en la buena senda tras el traspié ante el San Antonio.