Guerra fría en Red Bull
No hubo órdenes para favorecer a Webber
Es periodo de guerra fría en Red Bull, el equipo que ahora gestiona como puede su hegemonía deportiva. Lo hace a disgusto de uno de sus pilotos, el ex líder del Mundial Mark Webber. El australiano podría haber salido ayer de Sao Paulo en un empate técnico con Alonso, a sólo un punto del astur, si su escudería hubiese tenido a bien ceder el triunfo de Vettel al mejor colocado en la general. No lo quieren así los mandamases del toro rojo y Webber tendrá que lidiar en la última carrera con ocho puntos de distancia frente al español. Y conservan así la opción de que Sebastián Vettel, el niño bonito, pueda juntar el cúmulo de carambolas que necesita para ganar el trofeo. El alemán sólo puede ser campeón si Alonso acaba quinto o peor. Llegaron los Red Bull a la meta con su cuarto doblete de la temporada y proporcionaron felicidad a casi todos.