Diario de León

Entrevista

«El físico ayuda, pero para triunfar hace falta talento»

Llegó hace dos años a la Selección de la mano de Del Bosque y en ese tiempo ya ha saboreado la satisfacción que representa ser campeón del mundo. Su cometido, poner a punto físicamente a las estrellas del balompié.

Miñano y Del Bosque, un binomio campeón del mundo.

Miñano y Del Bosque, un binomio campeón del mundo.

León

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Profesional de largo recorrido y todo un referente en la preparación física, Javier Miñano es hoy el protagonista de la cuarta y última entrega de las Jornadas de Deporte y Salud que auspicia el Ayuntamiento de La Bañeza y que tienen como escenario el Centro Cultural Infanta Cristina a las 20.00 horas. Precisamente, y de la mano de su amigo y bañezano de pro, Fernando de Mata, desgranará sus secretos en un mundo tan vital para el deportista de élite como el talento.

-¿Es tan importante la preparación física para llegar a lo más alto?

-Hoy en día es muy importante, como también el talento. Creo que las dos cosas deben complementarse y prueba de ello es que los deportistas de élite son cada vez más minuciosos y responsables con su estado de forma.

-¿Cambia mucho su trabajo de estar en un club como en su día el Madrid al de la selección española?

-No tiene nada que ver. En un club el objetivo es optimizar la forma física de los jugadores mientras que en la selección es mantenerla. Hay que tener en cuenta que el trabajo en los clubes se extiende durante todo el año y en el nuestro puede, como mucho, ser de diez días.

-Cada jugador es un mundo. Supongo que por eso acompasar la faceta física de todos constituirá un quebradero de cabeza.

-Cada jugador es un mundo y es cierto que hay que saber coordinar a todos porque en la selección están representados muchos clubes. No obstante cada día la comunicación es más fluida y eso conlleva que la optimización de los recursos sea más patente.

-¿Le ha sorprendido algún jugador?

-Creo que nombrar a uno sería injusto. Es cierto que algunos cuentan con un condicionante más acusado pero también lo es que en el fútbol hay muchos roles y cada uno requiere de una preparación específica.

-En los últimos días el deporte se ha visto sacudido por el dopaje. En este caso con el atletismo como protagonista. Pero ¿cree que esa lacra también ha tocado el fútbol?

-No sé si voy a pecar de incauto pero considero que el dopaje no es aplicable al fútbol. Y lo digo con convencimiento. Primero porque considero que el rendimiento de un jugador de fútbol no sería mejor si echa mano de los anabolizantes. Segundo por los controles exhaustivo que debe pasar un jugador y tercero porque para triunfar, el factor físico es importante, pero también es vital el talento.

-En sus 19 años junto a Vicente del Bosque tanto en clubes como el Madrid, Besiktas y ahora en la Selección, ¿cómo lo calificaría?

-Primero tengo que decir que me considero un privilegiado de haber compartido tantos proyectos a su lado. Y también orgulloso de que haya pensado en mí. Luego, poco que no sepa la gente. Es un señor dentro y fuera de este deporte, una persona que trabaja por el fútbol y que, de una forma callada, intenta sacar lo mejor de cada uno. En la selección, como en el Madrid, por citar dos destinos importantes en su carrera deportiva, ha logrado lo máximo. Quizás en el Madrid, el club de sus amores, su salida no fue la esperada pero Vicente es un caballero que no guarda rencores a nadie: Lo pasado, pasado está y lo que queda es lo que ha logrado en todos los sitios donde ha impartido su sapiencia.

-¿Es más complicado trabajar con deportistas de élite que con otros de menor nivel?

-Si haces bien tu trabajo y los destinatarios de este son lo suficientemente profesionales no deben existir mayores diferencias. Es cierto que quizás las exigencias de los deportistas de élite son mayores pero también su implicación en lo que hacen. Hoy en día un jugador de primer nivel sabe lo que es bueno y malo y que cuidarse es fundamental.

-Más de 20 años como preparador físico habrán dado para mucho, incluso para contabilizar un sinfín de anécdotas.

-Muchas, quizás demasiadas y la mayoría buenas. Pero para mí, mejor que las anécdotas es la alegría que me reportó el título en el Mundial. Ver como unas estrellas de este deporte lloraban de alegría no se paga con nada. Han sido dos años intensos y muy satisfactorias. No sólo por el título sino por el trabajo que llevó a este éxito. Sólo un equipo puede ganar y por suerte fue España. Y yo he podido saborearlo muy de cerca.

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