«En Soria entras llorando y te vas de ella también llorando»
Afirma Nino que hay un dicho que apunta que «A Soria entras llorando y te vas llorando». Y él dice que lo experimentó tal cual: «Cuando llegas a Soria, te da la impresión de que entras en un pueblo y se te viene el mundo encima. Pero cuando te vas a ir, es tal el trato de su gente y lo buena ciudad que es para vivir, que te cuesta dejarla. A mi hija le pasó lo mismo».
Cubelos recuerda que él hizo el primer equipo juvenil del Numancia: «Ya tenía carnet de entrenador y a la vez que jugaba, empecé a entrenar a un grupo de chavales con el que formamos el primer equipo juvenil de la entidad». Dejó huella, porque hace poco éstos le hicieron un homenaje en recuerdo de aquel año vivido. Fueron jugadores como Carazo, Bermejo o Viloria.
En la actualidad y ya alejado de la restauración, acude a la Universidad de la Experiencia, hace ejercicio y se ocupa de su familia, pero está decidido en volver a entrenar.