El milagro del trabajo
Sin afanes polémicos Martín
En estos momentos es obligado referirse a la marcha de Baloncesto León, un equipo que sigue gestando victorias merecedoras de elogio. Todo un ejemplo de una excelente gestión deportiva y económica. Con una plantilla tan corta como su presupuesto está siendo la gran revelación, hecha sorpresa, de la LEB-Oro. La victoria lograda en Orense es un capítulo más de la obra que está escribiendo en su historial. La iniciaron con la interrogante de la incertidumbre del futuro y el qué hacer en la competición. Plantilla corta, presupuesto modestísimo, tal vez de los más bajos, si no el menor de cuentos militan en la categoría. Y ahí están, en los lugares de premio a la altura de los mejores. Sólo el Murcia y el Obradoiro por encima en la clasificación. No hay quien con menos pueda hacer más. Mérito indudable, lo repetimos una vez más porque bien lo merecen, de quienes llevan las riendas del club.
Entre tanto, el Reale Ademar espera. En el partido amistoso jugado ante el Minsk el equipo demostró estar en disposición plena para hacer frente a la segunda parte de la temporada. A pesar de las lesiones y ausencias.
En cuanto a la Cultural, sus jugadores viajaron el domingo a Zamora sobreponiéndose a todo. Y en el todo entran las circunstancias anímicas y económica s, con la angustia como losa difícil de levantar para saltar al terreno de juego y afrontar el partido. Perdieron, cosa lógica dadas las circunstancias, pero al menos de momento salvaron el barco del naufragio y dieron fundamentos para que la solución, tan esperada como justa y necesaria, llegue de inmediato. Perdieron pero salvaron la vivencia de la Cultural. El desarrollo del partido y su solución evidenciaron claramente que los jugadores saltaron al campo a salvar una situación que habría derivado en consecuencias muy posiblemente definitivas para el futuro. El equipo sigue clasificado en la tabla alejado de los lugares de descenso. Y proporcionaron con su loable y positiva actitud argumentos que merecen una respuesta inmediata que solucione la difícil situación. No hay más tiempo. Ahora o nunca. Pesada responsabilidad, ineludible responsabilidad, para quienes tienen que solucionar una de las más difíciles situaciones que se ha encontrado el club en su largo deambular por los caminos del fútbol. Unos, los jugadores, cumplieron con los que se les pedía. Otros tienen que poner toda la carne en el asador para solucionar el problema.