No basta con el corazón (83-102)
Baloncesto León derrocha garra frente a un Murcia al que mantiene a tiro hasta el último cuarto. Las faltas personales y un rival muy efectivo ante la canasta fueron esta vez su talón de Aquiles

Manny Quezada lanza ante la canasta murciana ante el intento de tapón del norteamericano Taj Gray.
Uno juega... si los el rival y los árbitros se lo permiten. Ayer a León se lo impidieron estos segundos con un concierto de despropósitos que acabaron por descentrar a un plantel local que cuando más cerca estaba del rival veía como un rosario de decisiones, eliminación incluida de Seawright dejaba la contienda con 30 minutos de marcador parejo y otros diez, los últimos, sin sustancia que llevaban el electrónico al 83-102.
De Grado había pedido intensidad para cortocircuitar el sistema de juego visitante. Y eso se traducía en la pista desde el salto inicial. León empezaba a mostrar sus intenciones en las dos primeras acciones ofensivas. Calvo y Seawright ponían el 4-0 en el electrónico que acortaba Umeh con un triple. Los locales no estaban por la labor de dar concesiones al rival y en dos nuevas acciones alcanzaban una ventaja de cinco puntos. Quedaba un mundo pero esos dos minutos inaugurales de la batalla servían para que León avisara al Murcia que en esta ocasión su imbatibilidad a domicilio podía tocar a su fin. Fuerte en el rebote y con un porcentaje destacado en el lanzamiento a canasta sólo los triples evitaban que su margen de tranquilidad fuera creciendo. Guil no estaba contento con el trabajo de los suyos y sólo con el empate a 10 a cuatro minutos para cerrar el primer cuarto empezaba a otear un poco más de luz en el horizonte. Precisamente Umeh lograba en ese instante poner por vez primera a los pimentoneros con ventaja en el marcador. La respuesta de Calvo y Seawright no se hacía esperar (14-13) y a partir de ahí la contienda se convirtió en un intercambio de golpes en el que los murcianos disponían como mayor renta los cuatro puntos del 14-18. León llegaba incluso a cinco (23-18) que el final de los diez primeros minutos se quedaban en dos con el 25-23.
Con la segunda entrega, vuelta a empezar y León nuevamente logrando la canasta inicial de la mano de Seawright. El panorama no variaba hasta que la segunda personal a Fontet y una injusta antideportiva a Jorge García convertían el 32-29 en un parcial de 2-11 (34-40). Además, por si fuera poco, Quezada acumulaba dos pérdidas consecutivas que llevaban el pulso a un 36-48 en contra de los de De Grado. Pero este León, si por algo ha destacado esta liga, es por no rendirse nunca. Ni la descarada actuación de los colegiados descentró a un plantel que sacaba fuerzas de flaqueda para superar una situación crítica reduciendo a nueve puntos su renta desfavorable. Restaban veinte minutos y el panorama era difícil, que no imposible (44-53).
Además, mejor parecían ponérseles las cosas con la canasta nada más salir de vestuarios de Seawright y la tercera personal de Faverani. León, paso a paso, recuperaba la fe en sus posibilidades. En poco más de dos minutos los locales se habían situado a cuatro puntos con el 52-56. Y ahí al Murcia empezaron a asaltarle las dudas. Menos mal que ahí estaban los árbitros. Una personal a Seawright aderezada con una técnica llevaba a la eliminación al pívot. Y de postre la cuarta de Jorge García. Con tantas facilidades los de Luis Guil lograban irse a siete puntos a falta de diez minutos (69-76) frente a un León diezmado.
El inicio del último capítulo del partido llevaba el marcador a un preocupante 69-82. Sin el pívot titular (Seawright) y con Jorge García y Fontet cargados de personales el juego interior de los de De Grado empezaba a dar síntomas de agotamiento. Demasiado había aguantado ante el bombardeo arbitral. Y a eso se unió el tener enfrente un rival con un potencial inmenso que a su juego interior unió ayer un notorio acierto ante el aro. El desenlace estaba servido y los locales consumaban su tercer traspiés seguido que no obstante no le aparta de la quinta posición en la tabla clasificatoria. El domingo, también en el Palacio, espera el Melilla.