ciclismo
La fatiga psicológica de Contador
Su desfallecimiento en la etapa decisiva de la Vuelta al Algarve lo pone de manifiesto
Después de tantas emociones vividas, después de tanta tensión, después de tantas ansias de liberación, después de tanta adrenalina liberada el viernes en la ascensión al Alto de Malh£o llegó la contrarreloj que debía decidir la Vuelta al Algarve y Alberto Contador sucumbió. Terminó catorce a 45 segundos (en 17 kilómetros) del alemán Tony Martin quien también se proclamó ganador final (el madrileño acabó cuarto). «Es un síntoma de la fatiga psicológica crónica que arrastra», dice un amigo del ciclista de Pinto, quien disputaba, en Portugal, su primera competición desde su tercer Tour victorioso.
La fatiga mental no le llegaba si no de un otoño y un invierno convertidos en un sinvivir, unos meses de lucha para demostrar su inocencia tras el positivo por clembuterol en un control antidopaje en el Tour. «Y no solo su inocencia... Fue una batalla por la salud pública», dice su gente, «pues ha alertado a la sociedad de que la posibilidad de una contaminación alimentaria nos afecta a todos».