Diario de León

QUÉ FUE DE... Xavi Fernández. Ex jugador del ELOSÚA-BALONCESTO León

La leyenda que fascinó a León

Líder del primer ascenso a la ACB hoy en día pule a las promesas del baloncesto. Fue protagonista de una de las etapas más brillantes del Elosúa, aquella que llevó al club a la

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«León siempre estará en mi corazón». Así se despedía Xavi Fernández en 1994 del club con el que había vivido tantas sensaciones. Cinco años que incluyen entre otras gestas un ascenso a la ACB, la consolidación del equipo en la élite y el debut en Europa y que se convirtieron en su equipaje hacia otros lares donde siguió luciendo su talento hasta que en el año 2003 decide «colgar las botas» con el Girona.

Catorce temporadas como profesional lo dicen todo de las que cinco las vivió en León e hizo disfrutar a una afición que apenas tardó unos partidos para rendirse a la elegancia de este alero que tenía a la canasta como hábitat. Esa clase le hizo triunfar en un deporte en el que batió innumerables registros llegando a superar las 50 internacionalidades. Y todo gracias a la fe en sus posibilidades y a un talento que desde pequeño logró explotar, primero en su ciudad natal, Hospitalet donde un balón y una canasta fueron sus compañeros de viaje hasta que el Joventut, prolífico en la formación de talentos, se fijó en él. Eso sí, antes de dar el salto al profesionalismo de la mano precisamente de Baloncesto León, por aquel entonces Elosúa, vivió el descenso a Segunda con el Santa Coloma en un encuentro en el que León se cruzaba en su camino. Y de rival pasó, gracias a la buena vista de Gustavo Aranzana y Ramón Fernández, a integrante de una plantilla, la de la temporada 1989-1990 que hizo historia. Junto a los hermanos Roberto y Nacho Herreras, Willy Villar, Samuel Puente, Vicente Lafuente, Juan Pérez «Coque», Nani Guerrero, Francisco Gómez y Fernando Fanjul lograba, en la primavera de 1989 y en un play-off frenético frente al Lliria, situar a León en la órbita de los clubes más importantes de España. El reto tantos años perseguido de llegar a la ACB estaba conseguido. El propio Xavi recuerda, a pesar del paso del tiempo, esos días como «maravillosos y sin duda de los más importantes de mi vida. Todos formábamos una familia, un grupo en el que todos éramos amigos».

Pero la misión de Xavi no acabó ahí. Durante otras cuatro temporadas más siguió impartiendo su clase, sumando canasta tras canasta y aportando sus visión del jue go en la consolidación del Elosúa entre los grandes. De esos años este elegante alero guarda innumerables anécdotas de un equipo cuya ilusión le hizo superar los problemas que siempre acechan a los novatos en la élite y muchos amigos, alguno de ellos de vestuario. «Sería injusto nombrar a alguno porque seguro me dejaría a otros en el tintero aunque quizás los hermanos Herreras, Villar y posteriormente Schlegel, todo un caballero del que me apenó tanto su muerte, son de los que más nítida guardo su imagen» logró cautivar a una grada que le idolatraba. Tampoco se olvida de los entrenadores y directivos con los que compartió muchas alegrías. «Ramón Fernández, Gustavo Aranzana, Joaquín, Toni Iglesias, el Tiri, Javi Prieto, Mulero, Josecho Pardo, Lisardo, Pepe Estrada, Carlos Morais, Dóriga.... Fueron durante cinco años una parte importante de mi vida y con algunos aún mantengo cierto contacto».

Porque después de cinco campañas Xavi hacía las maletas en el verano de 1994 para vestir la camiseta del FC Barcelona. «Su oferta era irrechazable. León me había dado tanto pero cuando viene uno de los grandes a nivel mundial a ficharte no puedes decir que no. Por mucho que ames al club donde estás». Allí lograba también en cinco años cuatro ligas, una Korac y dos subcampeonatos de Euroliga. Ahí es nada. Unicaja, Canarias y Girona fueron sus siguientes destinos, algunos de ellos rivales de León deportivamente hablando. Y precisamente siempre que regresaba a la que fue su casa con otra camiseta lo hacía entre lágrimas. Porque no se veía frente a frente ante los que fueron sus compañeros y amigos. En el 2003 decía adiós a su faceta de jugador aunque no a un deporte, el baloncesto, que tiene en él a uno de los protagonistas legendarios. León también, tanto en las estadísticas como en el corazón. Xavi bien se lo merece.

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