CICLISMO. GIRO DE ITALIA
«Volata» antes de la gran batalla
Mark Cavendish se apunta el triunfo en Rávena y acto seguido anuncia su retirada de la corsa rosa. Alpes y Dolomitas se abren paso con Contador como dueño de la situación

Cavendish hace la señal del dos, el de sus victorias.
La montaña no es su escenario y por eso Mark Cavendish (HTC) aprovechó al máximo su última opción para apuntarse una «volata» en el Giro de Italia. En esta ocasión econtró poca resistencia para cruzar el primero la línea de meta de Rávena. Tras hacerlo y visto el terreno que se avecina, pie a tierra y retirada. Eso sí, hoy no saldrá rumbo a Grossglockner pero se lleva de la corsa rosa dos triunfos parciales. Por la mañana, en la salida de Castelfidardo, Cavendish dijo que desde Rávena se marcharía a casa. A primeras horas de la tarde, se le vio levantar los brazos en la ciudad donde reposa Dante celebrando la segunda victoria en la presente edición, la que desempataba con Petacchi (Lampre) y Fran Ventoso (Movistar), que restan con un triunfo cada uno. «Cav» cumplió el pronóstico en la última oportunidad para el esprint. Su equipo, el HTC, hizo la etapa para él. Echó abajo la escapada del día y luego preparó el «terreno» como antaño. Un esprint ordenado que remató ante los italianos Davide Appollonio (Sky) y «Alejet» Petacchi (Lampre), todos con el tiempo de 4h17:25.
No se produjo un esprint masivo merced a una caída que se produjo en la penúltima curva. Una montonera que cortó el pelotón sin afectar a los tiempos oficiales, siempre los mismos cuando el accidente se produce dentro de los 3 últimos kilómetros. Fran Ventoso quedó sin opciones para discutirle a su enemigo íntimo británico una victoria con carga simbólica después de sus acusaciones mutuas.
Día placentero para los favoritos en el viaje que ponía fin a la interminable incursión por la costa adriática. Ahora la carrera se neutraliza, por enésima vez, hacia el «infierno» de la alta montaña. Allí empieza el Giro de verdad, la hora D para los favoritos. Llega Contador con la maglia rosa, con una renta de 59 sobre Sivtsov y 1.21 sobre Vincenzo Nibali, el jefe de la oposición. La etapa la lanzaron cuatro corredores que salieron sin futuro alguno en el kilómetro 7: Miguel Mínguez (Euskaltel), Ricci (Farnese), Golas (Vacansoleil) y Clement (Rabobanak). Y el HTC de Cavendish se puso el mono de trabajo para perseguir y estabilizar la fuga no más allá de los 3 minutos. Caducó la aventura a 13 kilómetros de meta. Y no cambió el guión. La escuadra estadounidense siguió marcando el ritmo con el pelotón en fila india. Ningún salto. Y en el desenlace Cavendish se llevó el premio gordo.