fútbol base. final de copa de 1ª división provincial infantil
El Loyola hace frente al campeón
El equipo colegial pone en serios aprietos a la Peña, un conjunto que cierra con este título una temporada de ensueño tras ascender a la categoría Territorial

Los componentes de la Peña celebran el título de Copa.
El Loyola puso contra las cuerdas a la Peña en la final de Copa de la 1.ª División Provincial Infantil, después de un partido muy igualado y que se resolvió con un gol marcado por Diego Franco al ejecutar una falta desde fuera del área que se coló por la escuadra de la portería defendida por Pablo Ferradal, a falta de escasos minutos para acabar la primera parte (1-0).
La Peña completa de esta manera una temporada de ensueño, ya que el conjunto leonés no conoce todavía la derrota cuando sólo le resta por disputar un partido, el correspondiente a la fase de ascenso a la 1.ª División Regional Infantil frente al Guijuelo en tierras charras, aunque el equipo peñista ya lo hará con el ascenso conseguido.
Un año triunfal. La Peña cerró la competición liguera invicto, habiendo cedido sólo un empate sin goles, precismente frente al Loyola, aunque ya con el título de campeón en el bolsillo, para después imponerse al Cuatrovientos en los dos partidos con el título provincial en juego, al medirse el campeón de León con el campeón del Bierzo, para llevar una trayectoria inmaculada en la fase de ascenso con tres victorias (dos ante el Quintanar y una ante el Guijuelo) en otros tantos partidos, para cerrar el torneo del k.o. con victorias en todos los encuentros de sus eliminatorias.
Buen planteamiento. Con estos antecedentes, el Loyola basó su juego en un sistema basado en la fortaleza defensiva de medio campo hacia atrás, con Ángel y Adrián en la punta de ataque, que a punto estuvieron de sorprender en más de una ocasión la portería peñista a la contra. El entrenador Airam planteó muy bien el partido, sabedor que su colega en el banquillo peñista, Raúl Morán, tenía un bloque con más armas ofensivas, como Juan o Cristian, por poner dos simples ejemplos.
Un empate que nunca llegó. Tras el gol de la Peña, el Loyola no se vino abajo, sino que buscó durante la segunda mitad el empate, que bien pudo llegar de las botas de Adrián, Ángel o Borja, en tres claras ocasiones de gol. Incluso, el árbitro dejó en una falta sobre la línea del área lo que pareció un claro penalti sobre Ángel a falta de dos minutos para la conclusión de la final. Con todo el Loyola al ataque, incluso con su portero Ferradal en el área rival buscando el remate sobre la portería peñista, acabó el partido con una falta colgada por el equipo colegial al interior del área de su rival, aunque sin efecto para el marcador.