La traca final en el Alpe d-™Huez
Última cita montañosa del Tour de Francia, una etapa explosiva corta en kilometraje pero intensa en dureza, con tres puertos, dos de categoría especial y uno de primera, y la cima en el mítico Alpe d-™Huez y sus 21 fatídicas curvas.
La clasificación general quedará lista para la sentencia de la contrarreloj definitiva del día siguiente en Grenoble, víspera de la llegada a los Campos Elíseos de París.
Pero será la última oportunidad para que los escaladores muestren sus armas y arañen segundos antes del ejercicio contra el crono.
Una etapa propicia para los ciclistas más ofensivos, los dinamiteros del pelotón que tienen terreno suficiente para la dura pelea.
Los 109,5 kilómetros entre Modane y Alpe d-™Huez están jalonados de dificultades.
Nada más comenzar, el terreno es cuesta abajo, pero en apenas 14 km. comienza el ascenso al Télégraphe, sus 11,8 kilómetros al 7 por ciento de desnivel. Sin apenas descenso, el Galibier vuelve a presentarse ante los ciclistas, segundo homenaje al coloso que cumple cien años.