FÚTBOL. TERCERA DIVISIÓN
La Cultural busca seis refuerzos
El director deportivo del club, Óscar Díez, asegura que aún necesita por lo menos diez días para cerrar la plantilla. Son prioritarios un central, un medio centro defensivo, un lateral izquierdo y uno derecho

La plantilla de la Cultural volvió ayer a los entrenamientos tras la derrota sufrida ante el Atlético Bembibre.
La Cultural es aún un equipo en construcción, inmaduro, con demasiadas caras nuevas, pero tiene suficiente margen de mejora hasta el próximo 21 de agosto, día en el que dará comienzo la Liga. La presencia de la entidad blanca en Tercera División aún no está asegurada. Debe antes afrontar la deuda de unos 75.000 euros que todavía mantiene con el anterior cuerpo técnico, encabezado por Alberto Monteagudo. Si el club no paga, no podrá tramitar ninguna ficha.
La plantilla es corta. Hay 16 jugadores, dos juveniles y cinco a prueba. Las carencias del conjunto leonés son evidentes. El Atlético Bembibre, un equipo más rodado, ha sacado los colores a los de Luis Cembranos en la segunda fase de la Copa Castilla y León. Los bercianos derrotaron el miércoles por 2-0 a la escuadra blanca, demasiado verde para una competición que, pese a llegar en pretemporada, exige intensidad.
La defensa es la línea más débil. Faltan jugadores experimentados, que den consistencia a la zaga. El director deportivo de la Cultural, Óscar Díez, reconoce que aún necesita «al menos diez días para cerrar la plantilla», que, según apunta, «requiere de seis refuerzos de nivel». Asegura que esperarán hasta conocer todos los descartes de la Segunda División B para saber a qué futbolistas pueden contratar. «Necesitamos un central, un medio centro defensivo, un lateral izquierdo y uno derecho», aclara Óscar Díez, quien revela que son varios los futbolistas de la categoría de bronce que ya se han ofrecido al club, pero —puntualiza— «tenemos que estudiar si podemos asumir las fichas».
Las cosas avanzan despacio. El entrenador de la Cultural, Luis Cembranos, no se cansa de repetir que deben tener paciencia para conformar un bloque sólido que pueda subir de categoría en un periodo razonable de tiempo. Lo dijo nada más terminar el partido contra el Bembibre y lo volvió a repetir ayer tras el entrenamiento: «La derrota nos servirá para ser realistas y para conocer mejor las deficiencias y la juventud que tiene la plantilla en determinados puestos clave, pero, bueno, también creemos que quizá es demasiado pronto para estos torneos tan intensos y tan competitivos», asumió.
Las dificultades son muchas. Todos los jugadores son nuevos, excepto Diego Calzado, capitán y baluarte del nuevo proyecto culturalista. Cembranos debe engrasar la maquinaria para volver cuanto antes a la Segunda División B, de donde nunca debió salir el conjunto leonés, que salvó la categoría en el terreno de juego pero la perdió en los despachos por no poder pagar a tiempo las nóminas de la plantilla. El técnico ya dijo, poco después de ser presentado, que lo principal es construir un conjunto sólido en este primer año para poner las bases de un futuro esperanzador.
Pero todo tiene que volver, inexorablemente, a los despachos. La entidad deportiva debe parar cuanto antes la solicitud de liquidación presentada por Hacienda y la Seguridad Social. El club debe a ambos organismos poco más de 500.000 euros. El presidente de la Cultural, Javier Baena Navalón, es optimista y aseguró ayer —en una entrevista radiofónica— que el acuerdo con la Seguridad Social se va a solucionar este mismo mes.
También manifiesta que la deuda contraída con Alberto Monteagudo y sus colaboradores podrá solucionarse la próxima semana si, como él advierte, se cierra el acuerdo con el patrocinador.