Diario de León

vuelta a león. otra visión de la carrera

Mucho más que unas caras bonitas

Carlota, Raquel, Cristina, Diana, Sara y María consideran positiva su experiencia como azafatas de la Vuelta

Carlota, Raquel, Cristina, Diana, Sara y María se muestran orgullosas de su papel en la Vuelta.

Carlota, Raquel, Cristina, Diana, Sara y María se muestran orgullosas de su papel en la Vuelta.

Publicado por
CRISTINA ÁLVAREZ/AITOR CAMINERO/CRISTINA RENIEBLAS LEÓN
León

Creado:

Actualizado:

Son las caras bonitas de la Vuelta. Siempre con una sonrisa preparada para regalar a los ciclistas y al público que se congrega tanto a la salida como al final de la etapa. Ellas son Carlota, Raquel, Cristina, Diana, Sara y María. Algunas empezaron como azafatas este año por casualidad, otras por vivir la experiencia o porque se encuentran ligadas al mundo de la animación y consideran que el deporte es uno de los pilares principales, no sólo de esa actividad, sino también de la propia vida de intereses de la provincia o simplemente por aprovechar una oportunidad durante las vacaciones.

Todas ellas son mujeres cualificadas, muchas ya licenciadas y otras en proceso de terminar sus estudios universitarios, como Diana que está cursando Ciencias del Medio Ambiente. El trabajo que realizan durante el día es más arduo de lo que la mayoría de la gente piensa. Cada día se levantan cuando el sol apenas el sol ha salido y se dirigen, incluso antes que los ciclistas a la zona de salida. Allí, reciben a los corredores antes de pasar por la zona de firmas y les desean suerte para la etapa del día.

Con el comienzo de la jornada, las azafatas se dirigen a un coche para seguir la marcha de la Vuelta, donde siguen el recorrido y el estado de los ciclistas hasta la línea de meta como hacen los jueces, los periodistas y los directores de los equipos.

La otra cara de la moneda, aquella a la que el público no accede, no es tan bonita como a simple vista parece ser. Su trabajo incluye particularidades como estar al pie del cañón durante todo el día, mucho antes de que la etapa comience y hasta mucho después de que haya culminado, además de trombas de agua o temperaturas altas, infrecuentes en la montaña leonesa, un público que puede animarse más de la cuenta o subirse a unos tacones de siete centímetros durante casi doce horas.

A pesar de todos estos inconvenientes, estas jóvenes azafatas acuden cada día al podio como su mejor sonrisa y siempre dispuestas a dar lo mejor de sí mismas para que todo el mundo encuentre una mayor motivación en la Vuelta que recorre durante estos días la provincia.

tracking