fútbol. amistoso
Pulso entre presente y pasado
España examina su condición de número uno del mundo frente a una Italia venida a menos cuyo consuelo se centra en apuntarse un triunfo regenerador
La selección española, con Thiago a la cabeza, en el entrenamiento de ayer de España en Bari.
España recupera esta noche las sensaciones que ofrece la competición y lo hace (20.45 horas, TVE1) frente a una Italia herida, venida a menos. Desde la última vez que España midió sus fuerzas a Italia se acabaron sus complejos. Aprendió a ganar. Por una vez la suerte estaba de su lado, como define siempre el capitán Iker Casillas para quitar mérito a sus salvadoras intervenciones. «Desde ese día, hemos dado un giro radical a nuestro fútbol. Nos quitamos la presión y el peso de lo protagonizado años atrás».
A Bari llega con máxima confianza pese a bajas de jugadores importantes. Sin piezas clave como Sergio Ramos, Carles Puyol o Xavi Hernández. Y con avisos de Vicente Del Bosque a jugadores como Joan Capdevila y Carlos Marchena, que si no mantienen su nivel, por edad no llegarán a la Eurocopa 2012.
Esas ausencias, sumadas a la de Cesc, que por unas razones u otras ha ido desapareciendo, provocan nuevos ensayos de Del Bosque en la vuelta a escena. Vuelve con una cara nueva, la de Thiago Alcántara. Un futbolista que es pura fantasía para un centro del campo sobrado de imaginación y calidad. La llamada de Thiago, que debutará en la segunda mitad y ha renunciado a jugar con Brasil, es un guiño a los más jóvenes.
Al duelo entre los dos últimos campeones del mundo llega Italia intentando encontrar una identidad, una «personalidad propia», como exige su seleccionador, Cesare Prandelli, encargado de vincular el exitoso pasado a un preocupante presente. Entre elogios al sello de España, Prandelli dispondrá sobre el terreno de juego un esquema táctico 4-3-1-2. Con él espera frenar el juego de toque de La Roja, presionar al rival y buscar un estilo vertical, sin puntos de referencia en el centro del campo, pero con la búsqueda de espacios y la velocidad en ataque como claves. El técnico italiano no escatimará recursos ni refuerzos para ver «cuánto camino ha recorrido Italia para colmar la distancia que la separa de los campeones del mundo». El partido ha despertado una enorme expectación en Italia, que se traduce en una masiva venta de entradas en los dos últimos días. Se espera un lleno en el estadio como prueba del entusiasmo por el partido.