LÍNEA DE SALIDA
En casa... de Ferrari
A utodromo Nazionale di Monza . Parco di Monza , el parque estival donde otrora veranease la extinta monarquía transalpina se ha convertido, desde hace décadas, en uno de los talismanes de los circuitos europeos…
La diabólica Parabólica, cuarteada hoy por la maleza, que ya no existe como tal en el moderno trazado, aunque se conserve paralela y no deje de recordarnos que -lamentablemente- fue también allí donde Lotus «consagró» (con todas las comillas posibles, ya perdonarán) a Jochen Rindt (aquel otro austriaco antecesor de Lauda) como el único -hasta la fecha y deseemos que para siempre- campeón mundial a 0título póstumo.
La perpetuación del templo de la velocidad, con la mítica Parabólica convertida hoy en «Hiperbólica», a casi 260 por hora la vuelta rápida en 2004, con la firma de Ferrari y con Barrichello al volante… la catedral de Il Cavallino . Eso, y mucho más, es Monza. A punto de desaparecer del calendario mundialista cuando, a finales del año pasado, se les ocurrió a los romanos proponer un Gran Premio en la Ciudad Eterna. Es verdad que en las Termas de Caraccalla aquel pionero 125 S -Ferrari, claro- de Franco Cortesse se impuso como primera victoria de Maranello, aunque también lo es que la Lombardia tampoco se merece menos, por lo enjundioso del Parco … y de sus gestas.
Ferrari juega en casa; «visitantes»… los demás, lo que tampoco es patente de corso para los de Maranello, ni para que esos «visitantes» no tengan por costumbre, que la tienen, ponerle las cosas difíciles al Rampante : agresiva utilización de los «pianos», muchas «manos» en curva (las de Monza son de las más exigentes), gran configuración aerodinámica de los monoposto y pie a tabla en la mayoría de los 5,8 kilómetros de desarrollo; 306,7 al final de los 53 giri a los que se pacta la carrera.
Eso… y a reventar las gradas por los miles de tifosi que se dan cita cada año en la «Tribuna del Rettifilio», en la «Curva Biassono» o en la «Variante de la Roggia».
Aunque nada como la «Lesmo» o la «Variante Ascari». De doble vértice la primera de las «Lesmo», donde se acelera hasta rozar los 270 por hora, y « fuora pista » -casi- asegurada en la segunda si no se traza «por el sitio». Claro que, para excitante… la «Ascari», a casi 340 por hora se llega allí (quienes no levanten , claro) y, por si fuera poco, rebotes bacheados en una frenada de las de verdad … para acabar tirándose al «piano» de la parte interior y seguir por allí, trazando a fondo , hasta lograr la máxima velocidad posible que nos permite encarar, con garantías de crono , la Parabólica-Hiperparabólica.
Pues eso… ¡un espectáculo! Del que Ferrari ha disfrutado en un tercio de los Grand Prix disputados hasta la fecha en el catedralicio Parco di Monza desde que Ascari firmase dos victorias, otras tantas Phil Hill, John Surtees, Ludovico Scarfiotti y Clay Regazzoni; nada menos que cinco para Scheckter, Berger y Schumacher; más recientemente, dos más para Barrichello… y la de Fernando Alonso, justo el año pasado, vestido ya de rojo.
Así que, la Scuderia atesora nada menos que 18 victorias en Monza, frente a las 9 de McLaren y las 6 de Williams.
Lo siguiente… está por escribirse; este domingo, con el honor en juego, a las 14, en casa… de Ferrari.