MOTOCICLISMO. GRAN PREMIO DE MOTEGI
Japón recibe al Mundial con un nuevo terremoto
Lorenzo apurará sus últimas opciones para no dejar en bandeja el título a Stoner.
Japón recibe al Mundial de MotoGP con un nuevo terremoto, de 5,6 grados en ltible: pilotos, mecánicos y demás personal de MotoGP sintieron con angustia cómo el suelo temblaba bajo sus pies. El epicentro estuvo bajo el mar, a 10 kilómetros de profundidad y cerca de la central de Fukushima, que está situada a solo 110 kilómetros del circuito de Motegi y, según las informaciones oficiales, no sufrió daños.
En realidad, la actividad sísmica es muy frecuente en Japón, y los temblores son continuos. Tanto que los japoneses, acostumbrados, ni se inmutan. Pero vivir un terremoto no contribuye a la tranquilidad de la familia itinerante del Mundial, a los que el miedo les ha llevado a faltar al trabajo: los equipos JIR de Moto2, Mahindra de 125 y los periodistas de Mediaset, el canal que televisa las motos en Italia, se han quedado en casa
Seis meses después, los estudios radiológicos aseguran que las secuelas del accidente nuclear de la central de Fukushima están bajo control y no hay peligro para la salud. Pero varios equipos han llevado a Motegi agua y alimentos envasados desde Europa por precaución, y el temor a que un nuevo terremoto empeore las cosas está presente. Durante el día (el terremoto tuvo lugar a las siete de la tarde) la actividad en el circuito transcurrió con aparente normalidad. Allí, Hiroshi Ayoama asumió el papel de portavoz local con este mensaje para sus compañeros de parrilla en la categoría reina: «Quiero agradeceros a todos que hayáis venido aquí».
En cuanto a lo deportivo, el GP de Japón marca el inicio de las últimas cuatro carreras de la temporada, que proclamarán vencedor en las tres categorías. En MotoGP, Casey Stoner lo tiene casi hecho, con 44 puntos de ventaja sobre Jorge Lorenzo, quien empieza a asumir con resignación que el próximo año no podrá mantener su número 1 en el carenado de su Yamaha: A su rival Stoner, Motegi le trae buenos recuerdos. Ganó la carrera del año pasado, y es el escenario donde se proclamó campeón del mundo en 2007. Un buen resultado el domingo permitiría al australiano llegar a su carrera de casa, dentro de dos semanas, con opciones de celebrar el título ante los suyos.