LUCHA LEONESA. Final a la larga espera
En femenina, Cuna y Picos
Campohermoso, debutante, no pudo reunir equipo, y sí lo aportaron, de gala, Villabalter y Prioro-Valdeón.

Miriam Marcos y Marta Llamazares, gala de lucha para una excelente final femenina.
En 2007 se ponía en marcha la competición por equipos de lucha leonesa femenina, junto a la de los varones de base y juvenil-sénior. Ese primer año la victoria se la llevó el Club Los Leones. Villabalter (su equipo A) en 2008 y Villabalter B en 2009 tomaron ese testigo de triunfo. Al campeonato de esta quinta edición femenina llegaba con su título de 2010 Prioro-Valdeón, club que ha mostrado, no sólo en esta competición, que sus montañesas son de los mejores valores con que cuentan, ellos, y la lucha leonesa. No les iba a poner fácil la disputa de la final femenina la escuadra de Villabalter, que, felizmente, volvió a reunir la categoría de Miriam Marcos, las hermanas Celia y María González, Noelia Morala, Ariadna Morán y Sandra Pellitero. Las de Berto : Tamarina Gómez, Elena Díez, Marta Llamazares, Miriam Villalba y Valeria Salio. Entre esas dos formaciones, lo más señero de la lucha femenina, más alguna más.
Entre esos otros valores femeninos del aluche, Mónica Matía, quien, desgraciadamente, no podía competir por su equipo en la pugna por el tercero, tan sólo acompañada de Laura González. Esa disputa por el tercer puesto le correspondía a Campohermoso ante Los Leones. No se sintieron satisfechas las de Lupi por el triunfo sin luche, pero suyo fue. Allí estaban María Pérez, Merce y Cristina Prieto, Vanesa Presa, Ollana Juárez y Patro Ibán.
Sí que se luchó, y a lo grande, en la disputa por el título, que llegó a verse igualado a dos victorias al completarse la primera vuelta, que comenzó la segunda con 2-0 para las de Villabalter, con Noelia Morala imponiéndose a Elena Díez.
Luego, equilibrio de fuerzas, treinta segundos adicionales, tras no mediar caída, y sería necesaria la decisión arbitral para resolver el más que interesante y esperado combate de Miriam Marcos y Marta Llamazares; fue propicio el juicio arbitral para la de Valderrueda.
La ribereña Sandra Pellitero, luchadora de mejor condición (y en progreso) de lo que marcan resultados habituales, le ganaba por una caída el penúltimo enfrentamiento a la montañesa Miriam Villalba. Se llegaba al combate final con absoluta igualdad.
Y en ese momento decisivo, las dos luchadoras de peso superior: Valeria Salio ante María González. De nuevo obligado el tiempo añadido; de nuevo concluido sin caída y la decisión arbitral proclive a Valeria. Prioro-Valdeón vencía y retenía título tras peleárselo su mejor rival del Trofeo.