El Valencia impone la lógica
El equipo que dirige Unai Emery se lleva un derbi de alta tensión e impide al Levante del lacianiego Valdo su regreso al liderato del campeonato de Liga.
Mintieron. Durante los días previos al derbi aseguraron los futbolistas que la pelea en los vestuarios del año pasado estaba olvidada, que el gesto obsceno de Ballesteros no se recordaba o que el polémico gol de Mata en la primera vuelta era agua pasada. Bastó el gol de Javi Venta en propia puerta para activar las emociones. Antes Barkero había ofrecido un destello de su calidad sin que Juanlu pudieran marcar, pero cuando el lateral del Levante metió el balón en su portería se dispararon las pasiones.
El ardor hirió incluso a los aficionados. Cinco valencianistas fueron trasladados a un hospital tras ceder la valla a la que se acercaron los futbolistas a celebrar el tanto de Venta.
Viejas batallas y antiguas cicatrices salieron a relucir. Alba enseñó el codo a Ballesteros, el central embistió minutos después a Soldado con el juego parado, Juan Ignacio Martínez entró dentro del terreno para recoger un balón y Juanlu soltó un manotazo a Rami en plena discusión. Todo un rosario de actividades propias de un derbi con casi 20.000 espectadores alimentando la tirantez en el que solo el descanso evitó la explosión. Tan concentrados estaban los jugadores en lo extradeportivo que terminaron por olvidar el balón. Así, Munúa se despistó en un lanzamiento de falta que produjo el segundo gol del partido al confundir la curva de Tino Costa y el argentino pudo celebrar un tanto inesperado.
Ante el marcador adverso el Levante optó por encauzar sus altas pulsaciones hacia el fútbol y empujaron hacia el campo contrario para cambiar el papel y dominar al Valencia pero el marcador (0-2) ya no se movió.