Intratable Mirandés (0-2)
La Deportiva tampoco puede con el líder, que ya está a doce puntos. La expulsión de Mateo definió el choque.
La SD Ponferradina sumó su primera derrota de la Liga como local y la cuarta en el global del campeonato tras caer ante el Mirandés por 0-2. El choque fue más igualado de lo que dice el marcador final e incluso pudo resolverse del lado berciano antes de que llegase la jugada clave del choque. A los 63 minutos Mateo veía la segunda tarjeta amarilla y la Deportiva sse quedaba en inferioridad numérica, algo que aprovechó el rival para hacerse con el partido.
El equipo inicial de Claudio fue el esperado, con la novedad de Borja Sánchez en el interior izquierdo. Las bajas marcaban el choque, pero la Deportiva no se arrugó y tuvo más presencia en el campo con el balón, aunque el choque por momentos se hizo algo pesado y las ocasiones de unos y otros no fueron muchas. La más clara fue para Mateo, que tuvo unos buenos 30 primeros minutos. El gallego ganó la espalda a la defensa y mandó el cuero al palo. El Mirandés también gozó de alguna opción de gol, aunque fueron conjuradas por la defensa o por Orlando Quintana.
A la media hora llegó una de las acciones más controvertidas del choque y que sirvió para que el público se pusiera de uñas con el colegiado, que tuvo un arbitraje complicado por la manera en la que pitó las faltas y sacó las tarjetas a unos y otros. Mateo reclama un penalti que parece tan claro como el segundo de la pasada semana en Eibar, pero el colegiado no lo pita y además le muestra la primera tarjeta de la tarde.
En el segundo tiempo la Deportiva volvió a salir a por el choque e incluso Claudio metió un cambio ofensivo con la entrada de Mayordomo, que vio cómo el portero le sacaba el 1-0 tras un servicio de Acorán. Pero la expulsión por la segunda tarjeta rigurosa a a Mateo cambió el signo del encuentro. Bien es cierto que la Deportiva lo siguió intentando y que con diez pudo adelantarse en el marcador. Peero en los minutos 76 y 78 el cuadro rojillo sentenciaba el choque por medio de Iribas y de Caneda. El primero culminó una gran triangulación de su equipo y el segundo cabeceó de forma magistral un saque de esquina al fondo de las mallas. Incluso Pablo Infante, que brilló menos que otras tardes, tuvo en su cabeza el 0-3, pero quiso ajustar demasiado el cuero y lo mandó junto a la escuadra. Un tiro de Doménech en los instantes finales cerró el choque que pone más líder al Mirandés.
La Deportiva se queda octava e incluso podría caer algún puesto más cuando se recuperen los partidos suspendidos el sábado. Está ya a doce puntos del líder, aunque la cuarta posición la tiene a sólo dos. La próxima cita liguera será el domingo a las cinco de la tarde en el campo de Santa Ana de Tanos ante la RS Gimnática, que aún no puede utilizar El Malecón tras las obras de remodelación de su estadio.
Anécdotas del día. Dos anécdotas acompañan al choque de Ponferrada. La primera tenía lugar muy pronto, en concreto a las ocho menos diez de la mañana. Tres componentes del cuerpo técnico salían a correr por las calles de la ciudad berciana y se recorrían toda La Rosaleda y la ciudad deportiva a un buen ritmo. Luego, por la tarde, los aficionados del conjunto rojillo entonaron los primeros acordes del himno del Athlétic Club para animar a su equipo.