Stoner suma por 15 milésimas su décimo triunfo en MotoGP
El australiano Casey Stoner (Honda RC 212 V) sumó en Cheste su décima victoria de la temporada tras imponerse por escasas 15 milésimas al estadounidense Ben Spies (Yamaha YZR M 1). Desde el mismo momento en que se apagó el semáforo, Casey ya se puso al frente de la prueba y con un ritmo trepidante e inalcanzable para sus rivales, en dos giros se había marchado irremisiblemente de todos sus rivales.
Antes, salida fulgurante de todos los pilotos, pero al final de la recta de meta el español Álvaro Bautista (Suzuki GSV RR) se pasa de frenada y al entrar colado se lleva por delante al italiano Valentino Rossi (Ducati Desmosedici), que hizo una muy buena salida y recriminó la actitud del español, el estadounidense Nicky Hayden (Ducati) y el francés Randy de Puniet (Ducati).
Delante, el australiano Casey Stoner (Honda RC 212 V) ya estaba al frente de la carrera, con su compañero de equipo, el español Dani Pedrosa (Honda RC 212 V) pegado a él, pero esa situación duró muy poco ya que a ritmo de vuelta rápida en el segundo giro el campeón del mundo de 2011 ya tenía una ventaja de más de dos segundos sobre Pedrosa.
Alejado de la victoria Pedrosa, éste se encontró que tras su estela se habían colocado el italiano Andrea Dovizioso (Honda RC 212 V), y el estadounidense Ben Spies (Yamaha YZR M 1).
Entre ellos se produjo una bonita pelea por la segunda plaza en la que los cambios de posición fueron constantes.
El principal interés se centró en conocer al propietario del segundo peldaño del podio, por el que se pelearon Dovizioso, Pedrosa y Spies, mientras el australiano todavía se permitió el gesto de protagonizar varias vueltas rápidas. Pero a poco más de cinco vueltas para el final el panorama cambió por completo al aparecer las primeras gotas de lluvia y Dovizioso y Spies que iban por detrás de Stoner consiguieron «engancharse» en apenas dos vuelta y Spies, al aprovechar una frenada demasiado apurada de Stoner, incluso le superó a tres vueltas para el final, pero el campeón no había dicho su última palabra y esperó a la última vuelta para llevarse la gloria.