balonmano. Liga asobal
El Ademar catapulta a Losert
El meta balcánico del equipo leonés consigue volver a la selección de Croacia tras una ausencia de casi tres años. Su buen rendimiento bajo los palos, clave.

Venio Losert forma junto con Álamo un tándem de altura para la portería leonesa.
Aunque tiene un palmarés que sería la envidia de cualquier deportista de élite —dos oros olímpicos, un campeonato del mundo y tres subcampeonatos mundiales— el meta croata del Reale Ademar, Venio Losert, hacía cerca de tres años que no era llamado por la selección de su país. «Mi última gran competición internacional fue precisamente el Mundial de Croacia a comienzos de 2009, donde ganamos la medalla de plata».
Desde entonces su nombre no volvió a estar en la selección arlequinada. Una larga travesía del desierto en el capítulo internacional en la que sin duda influyó la decisión del Barcelona de no contar con él en la temporada 2009-10 cuando quedaban unas pocas semanas para el inicio de la competición. En marzo el club azulgrana le había renovado el contrato una campaña más y al final le tras fichar a otro portero que también vistió la camiseta del Reale Ademar, Danjel Saric. «Había 18 fichas y éramos 19 jugadores, estaba claro». Pero aquello ya es historia. «Fue una experiencia y de eso también se aprende. Hay experiencias buenas y malas. Pasó y ya está. Me podía haber ido antes pero quería seguir allí porque confiaba en mis posibilidades».
Pero cuando el club azulgrana le rescindió el contrato lo pasó mal. Lógicamente estaban todas las plantillas completas y tras un tiempo sin nada encontró acomodo en el Creteil francés, un equipo de clase media en la liga gala, donde estuvo seis meses acabando allí esa campaña.
En el 2010 firmó por el Reale Ademar para cubrir la baja de Mirko Alilovic —otro portero internacional croata— en el equipo que preside Carlos Pollán. Y ahí Losert ha comenzado a reverdecer laureles y a volver a brillar como el gran portero que es. Pero tiene claro que en ese nuevo ascenso tiene mucho que ver su entrada en la plantilla ademarista. «Por supuesto», advierte sin dudarlo. «El hecho de jugar bastante y de jugar bien por supuesto que ha tenido que ver. Si no fuese así seguro que no estaría en la selección».
Su última participación ha sido escasamente hace cuatro semanas en la Nation Cup que disputaron Serbia, Hungría, República Checa y Croacia.
Y es que la competencia en la portería de Croacia «es muy dura» como él mismo reconoce. Incluso el destino jugó también su parte. «Lo cierto —explica Losert— es que antes de ese torneo no estaba en la lista de cuatro porteros de Croacia. Pero uno se lesionó y Alilovic tuvo problemas familiares y entonces, de ser el sexto o séptimo portero de Croacia llegué y jugué casi todos los partidos. No hicimos un buen torneo pero en el último partido ganamos a Hungría, que fue al final la campeona de la Nation Cup».
Llegó entonces la llamada del presidente ademarista Carlos Pollán. «Cuando recibí la oferta del Ademar no lo pensé mucho. Me gustaba el equipo. He jugado muchas veces contra el Ademar y es uno de los mejores sitios para jugar al balonmano. Me gusta la gente, la ciudad y la pasión que hay aquí por el balonmano».
Con la camiseta ademarista ha vuelto a la Liga de Campeones y a la selección. Y su reto ahora es que esta vuelta a la internacionalidad con su país sea para quedarse. «Creo que tengo opciones y además tengo muchas ganas porque este año hay un Europeo muy interesante en Serbia y luego están las Olimpiadas de Londres. Estar en unos Juegos es algo grande para cualquier deportista. Pero pienso que no sólo es cuestión de estar, hay que estar con opciones».
Su pasado olímpico es enorme don dos oros en los Juegos de 1996 en Atlanta y de 2004 en Grecia. Y como buen balcánico sabe que los suyos siempre compiten al más alto nivel en las grandes citas. «Veo a Croacia con opciones. Es un país joven, que nació de una guerra. Mi generación vivimos esa guerra en primera persona, nos sentimos todos muy croatas, enormemente orgullos de representar a nuestro país y nunca nos negamos a la llamada de la selección», subraya.
Pero tampoco se le oculta que pese al talento innato del balonmano balcánico, Croacia tampoco vive ahora su mayor esplendor. «En los últimos cuatro o cinco años la selección ha tenido que cambiar a jugadores de mucha calidad como Valcic, Spoljaric o Kaleb. Es gente de mucha calidad que son muy difíciles de suplir y ahora mismo es algo más complicado. Creo que antes había más abundancia de jugadores de calidad para elegir. Pero también somos una selección bastante joven con bastantes jugadores de poco más de 23 años».
Entre ellos Losert es un referente por su historial deportivo y por su forma de ser. «A mis 35 años podría ser el abuelo de esta selección», reconoce en tono de broma.
Su contrato en el Reale Ademar acaba esta temporada. Y sobre su futuro tiene claro lo que desea. «Yo quiero seguir jugando al balonmano a un alto nivel y en un buen equipo y el Ademar lo es. Pero lo que pase en el futuro no lo sé».