jordi ribera | entrenador
«La clave será jugarla con ambición»

Fue su momento de mayor gloria en el banquillo del Ademar. En diciembre del 2008 el Reale Ademar derrotaba en la final de la Copa Asobal a un Barcelona que además disputaba la gran final en su feudo, el Palau Blaugrana, y con el leonés Manolo Cadenas sentado en el banquillo. En el del Ademar se encontraba Jordi Ribera, un gran amigo de Cadenas. «Fue la competición deseada para cualquier entrenador y para cualquier equipo. Éramos quizá el equipo con menos opciones y la ganamos pese a que estaba confeccionada para que se la llevase el Barcelona. Fuimos con mucha ambición y esa debe ser de nuevo la clave».