El Ademar, con paso firme hacia la Copa (30-19)
Los leoneses firman un partido muy serio para pasar por encima del Octavio y asentarse en la tercera plaza de la liga.

Ruesga lanza a puerta tras ganar la posición a la defensa viguesa en los seis metros.
Serio y sin concesiones. Así planteó ayer el Reale Ademar el partido que le enfrentó al Academia Octavio en el Palacio. Un choque que los leoneses dominaron de principio a fin gracias a tres pilares básicos: una defensa 5-1 realmente eficaz que dejó a los gallegos en sólo 19 goles, un Losert soberbio bajo los palos y un Antonio García que volvió a hacer méritos para que se le considere entre los mejores laterales izquierdos del balonmano nacional. El «cocktail» final resultó inalcanzable para el conjunto vigués que llegaba al Palacio con la vitola de equipo revelación. Con este triunfo el Reale Ademar se asienta en la tercera plaza de la liga y avanza hacia la clasificación para la próxima Copa Asobal.
Con una defensa 5-1 con Borges de adelantado y una buena conexión al pivote con Andreu aprovechando los huecos en la defensa gallega, el Reale Ademar cogió su primera ventaja 3-1 antes de los primeros cinco minutos. Además, el técnico Isidoro Martínez dejó al zurdo Dipanda en defensa y ataque pensando sin duda en darle confianza para suplir al lesionado Montoro lo que resta de temporada. Incluso experimentó con el pivote Baena jugando de lateral.
Enfrente los gallegos hacen también una defensa 5-1 muy abierta que sigue aprovechando Andreu para ahondar en el roto. Lleva cuatro tantos en el minuto ocho. Y cuando al sevillano se sumó el lateral Antonio García sacando a relucir su poderoso brazo derecho la renta ademarista crece hasta el 8-5 que reflejaba el marcador ecuador de la primera parte. La defensa funcion permite una contra fulgurante del ruso Krivochlykov el técnico gallego decide que es tiempo de pedir un tiempo muerto para cortar el ritmo del equipo leonés.
Pero le sirve de poco. El Reale Ademar hace un partido muy serio sabiendo que los dos puntos del choque son vitales para acercar la clasificación a la próxima Copa Asobal.
Los gallegos siguen en el partido gracias al brasileño, Raúl Nantes, lateral izquierdo de la cantera ademarista que esta campaña juega cedido en el equipo gallego. Pero sus cuatro dianas no son bastantes. El juego ademarista tiene muchos quilates a pesar de que el Octavio sea ahora mismo el equipo revelación de la liga.
Isidoro Martínez no admite relajaciones y cuando ve un pequeño respiro en los suyos pide de inmediato un tiempo para abroncarles y pedirles más agresividad. La plantilla responde con un parcial de 3-0 que sube la renta a un 15-9 mucho más acorde al peso de ambos equipos. Restan poco más de siete minutos para la conclusión de la primera parte.
Pero la herida está abierta y una nueva contra que culmina el «junior» Krivochlykov (cuarenta años le contemplan) la agranda un poco más. Cinco contras sin fallo lleva el equipo leonés. Conclusión clara: la defensa funciona y la portería con Venio Losert también. Los gallegos sólo han podido hacer diez goles a la conclusión de los primeros treinta minutos por 18 el equipo leonés. Siete arriba. Dentro del guión.
Y en el inicio de la segunda no sufrió ninguna alteración sobre todo gracias a un Venio Losert que paraba todo lo que llegaba a sus dominios. El internacional croata demostraba porqué ha vuelto a ser llamado a la selección de su país. Isidoro Martínez mantiene la defensa 5-1 con Borges complicando el ataque gallego. Y lo complica tanto que en los primeros diez minutos sólo pueden batir una sóla vez a Losert. La renta se estira y llega hasta la máxima 23-14 en la mitad del segundo periodo. El Ademar domina tan claramente que incluso se deja llevar.
Pero aún así sólo permite que el equipo gallego sume ocho goles en un segundo periodo que no tuvo apenas historia y que sirvió para que el técnico leonés rotase el banquillo y diese descanso a jugadores como Stranovsky que no jugó ni un minuto. Y pese a la ausencia del letal extremo eslovaco el Octavio se llevó treinta en el saco de vuelta para Vigo. Ahora toca cambiar el chip y pensar en el compromiso europeo del próximo sábado ante el Copenhague.