balonmano. polémica en el ademar
La asamblea está impugnada
Arias y los críticos llevan al Juzgado su denuncia para reclamar la anulación.

Juan Arias, expresidente del Reale Ademar.
«Todo sigue su trámite. La impugnación de la última asamblea del Ademar ya se ha presentado en los juzgados». Así confirmó ayer el ex presidente del club leonés, Juan Arias, portavoz del grupo de socios críticos con la actual directiva que preside Carlos Pollán, que han llevado ya a los jugados la denuncia por la que reclaman la anulación de la última asamblea de socios celebrada por el Reale Ademar el pasado mes de septiembre en la que se aprobaron los nuevos estatutos del club.
La modificación de los estatutos fue aprobada por 24 votos favorables, 11 en contra y 3 abstenciones.
Juan Arias insistió en que sólo ejercen un derecho. «Creo que se está desvariando un poco con el tema. Estamos hablando de que el procedimiento para aprobar los nuevos estatutos fue inadecuado y no entramos en el fondo. Personalmente hay unos artículos que no me gustan pero lo que se impugna es el procedimiento porque no se informó a los socios de los cambios sustanciales y se votaron unos estatutos cerrados sin posibilidad de introducir modificaciones», explicó.
Su abogado, Jesús Miguélez, explicó que se reclama la nulidad de la asamblea y la aprobación de los estatutos «porque se imposibilitó a los socios para poder intervenir en la discusión dado que se dijo que no se admitía discusión pues se aprobaban o se rechazaban en bloque».
Y al hilo de esta argumentación añadió: «Se invoca también la vulneración del derecho a la libertad de expresion e información porque no se advierte en la convocatoria que la única opción es aprobar o rechazar los estatutos en bloque». Unos estatutos con los que aseguró que estaban conformes «en un noventa por ciento».
El letrado de los críticos también indicó: «El Ademar dice que había una comisión de socios encargada de redactar los estatutos. Sin embargo no es así porque se pudo dar audiencia a una serie de socios pero no están mandatados por la asamblea que es la que se encargaría de la discusión con la junta rectora. En este caso no participó la asamblea sino tres o cuatro señores a título particular».
También indicó que otro defecto de forma fue no convocar por escrito la asamblea a todos los socios.
«No obstante estamos abiertos —añadió por último Jesús Miguélez— a cualquier negociación para entrar en el examen de los artículos conflictivos como puede ser la derrama a los socios o que la conclusión del actual mandato debe coincidir con el año olímpico de 2012 y no en 2013 como sostiene la actual directiva».