El atrevimiento de Mourinho no acaba con un Guardiola triunfal

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

El «atrevimiento» con el que Mourinho, al margen del guión que hizo suyo el curso pasado, no fructificó las expectativas de su equipo en el clásico, del que volvió a salir reforzado el Barcelona y su técnico, Guardiola.

Ni a pesar de contar con un gol de ventaja, envuelto en un error de Valdés en la primera jugada, fue capaz de alentar el panorama del Madrid en los partidos de peso que entabla contra su máximo adversario. Una situación que se le enquista a Mourinho, que optó por dejar al margen el conservardurismo que manejó el curso anterior. Mourinho decidió salir con todo. Mantener la apuesta que le ha hecho intratable en lo que va de ejercicio. Especialmente en el Bernabeu. El 4-3-3 con el que amenazó Karanka en la previa fue ficticio.

Esa amenaza hizo especular con la suplencia de Ozil, al final en el once inicial. Demostró su debilidad por el francés Lass Diarra, al que adentró en el centro del campo en lugar de Khedira y por su compatriota Coentrao, al que, a pesar de su condición de zurdo, situó como lateral derecho, en detrimento de Arbeloa. No engañó a nadie con la puesta en escena de Benzema como nueve. Empezó fuerte el Madrid. Con una presión intensa que le propinó con el gol inicial y meter, al principio, en algunas dudas a los azulgrana. La intensidad se diluyó con el paso del tiempo. Entre el gasto y el orden azulgrana. Guardiola fue fiel a su estilo. Renunció a la defensa de tres. Un riesgo excesivo en el Bernabeu. Pero tiró de él enseguida. Al minuto dos. En cuanto el Madrid se puso por delante. Entonces adelantó a Alves, convertido en un centrocampista más, y dejó a Puyol, Piqué y Abidal.

La sorpresa fue la suplencia de Villa. Una declaración de intenciones. Al margen del protagonismo en el primer gran partido del curso. Guardiola volvió a apostar por Alexis. Todo la inversión económica azulgrana estuvo puesto en el césped blanco. Fábregas y Alexis. Toda la apuesta. Guardiola, que sumó su tercera victoria en el Bernabeu en Liga, de cuatro visitas, reubicó la zaga en cuanto se puso por delante. No le hizo falta mover excesivas fichas. Atrasó a Busquets y Puyol quedó como un lateral nato. Luego fue todo más sencillo.

Cargando contenidos...