El Madrid aparca la Copa y se centra en su partido liguero frente al Sevilla
El Real Madrid quiere poner un brillante broche a 2011 con la vuelta al liderato, lo que indefectiblemente pasa por puntuar en el Sánchez Pizjuán ante un Sevilla que no puede fallar si quiere seguir en la estela de la Liga de Campeones. Aparcado por unos días su enfrentamiento copero frente a la Ponferradina a la que recibirá el martes con el 2-0 a su favor de la ida, ahora la competición liguera es la que manda en las preferencias de los de Mourinho para acabar en lo más alto de la tabla el año.
La derrota en el Clásico ha dejado al Real Madrid tocado moralmente y le ha desbancado del liderato, aunque con la salvedad de que el Barcelona tiene un partido más, el disputado ante el Rayo (4-0) y correspondiente a la 17ª jornada, jugado con anterioridad por la participación en el Mundial de Clubes de los azulgranas.
Por estas circunstancias, la última jornada del año se torna fundamental para un Real Madrid que no quiere cerrar el año con dos derrotas que afeen su buen arranque de temporada.
El contrapunto a los intereses madridistas lo pondrá un Sevilla FC que no puede fallar, y menos en su feudo de Nervión, si quiere seguir en puestos europeos y cerca de la Liga de Campeones.
Eso sí, después de la victoria en Ponferrada la situación anímica es más positiva para los blancos que siguen apostando por llevarse el título en todas las competiciones en las que toman parte.
En la Copa, el Madrid iniciaba de forma positiva la defensa de su reinado imponiéndose a un rival que nunca dio la espalda al choque. Ahora, sin tiempo para el descanso y con varios jugadores titulares que repetirán respecto al compromiso del pasado martes en tierras bercianas, los blancos preparan un choque en Sevilla que se presenta complicado pero también con muchas opciones de llevárselo.