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«O jugamos a tope o no tendremos opciones»

Una vez conseguido el primer objetivo de la temporada: clasificar al equipo para la Copa Asobal el reto ahora es ir a por ella. Dicho así parece fácil pero la misión es de alto riesgo porque los mejores también pujan por el torneo. Y cuando se habla de los mejores salen dos nombres acto seguido: el Barcelona, líder de la liga y único equipo imbatido tanto en la competición local como en la Liga de Campeones, y el Atlético de Madrid, subcampeón de Europa y la única amenaza real al dominio azulgrana.
La Copa Asobal es el torneo del k.o. No vale reservar fuerzas. Es necesario golpear con todo para noquear al rival porque no es una carrera de larga distancia. Puñetazo y a la lona. El técnico leonés, Isidoro Martínez, lo tiene claro. «Hay que salir a tope o no tendremos nada que hacer ante un rival como el Atlético de Madrid. De eso estamos plenamente convencidos. Hay que dar el máximo si queremos tener opciones», subrayó ayer el técnico leonés que reconoció que ya había visto «tres o cuatro veces» el vídeo del partido de liga que el sábado pasado perdió el Reale Ademar por 39-31. Una derrota que escoció por el abultado resultado final cuando a falta de nueve minutos los rojiblancos tan sólo estaban dos goles arriba.
Y lo que ha visto machaconamente le indica claramente lo que se debe corregir para el partido de mañana miércoles. «Principalmente las pérdidas de balón en ataque y luego tenemos que recuperar el nivel defensivo que hemos perdido en las tres últimas jornadas».
Los goles encajados ante Barcelona (38) y Atlético de Madrid (39) no están acordes con la segunda mejor defensa de la liga. «Somos un equipo que se construye desde la defensa y es una de nuestras principales señas de identidad», subrayó. Y las 17 pérdidas de balón contabilizadas le enervan. «Son muchísimas, no debe volver a suceder, porque además cada una nos costó un gol».
Y esa defensa deberá encargarse de que jugadores como Alberto Entrerríos y su conexión con el pivote Aginagalde o los lanzamientos lejanos de Cañellas y Lazarov (18 goles entre los dos) no vuelvan a hacer un desgarrón en la zona leonesa. «Todos los que vimos el partido vimos quienes nos hicieron mucho daño. Eso lo tenemos claro pero creo también que focalizar la atención en unos determinados jugadores no es bueno porque todos son peligrosos en el Ciudad Real. Basta con echar un vistazo a su plantilla», apuntó Martínez enumerando a jugadores de la talla de Abalo, Kallman o Markussen. Por no hablar de su portería con dos de los mejores bajo los tres palos como Sterbik y Hombrados.
El examen es exigente pero el técnico leonés quiere que sobre el parqué del Palacio de Deportes se vea el espíritu del mejor Ademar. «Vamos a salir a dar una alegría a la afición sin olvidar que tendremos enfrente al subcampeón de Europa y a uno de los mejores del mundo».
Pero también hay motivos para el optimismo. El Reale Ademar ha demostrado esta campaña en el Palacio que es capaz de vencer a rivales de altura como el Copenhague danés o de forzar un empate eléctrico ante uno de los mejores equipos del mundo como el Kiel alemán. Por juego, ambición y garra el Reale Ademar se ha ganado el derecho a que se pueda confiar en que será capaz de dar la talla ante los grandes.
«Si quitas los errores en defensa y las pérdidas de balón nos podemos quedar con un dato positivo, como es el que fuimos capaces de hacerles 31 goles tanto al Atlético de Madrid como al Barcelona, algo que no ha conseguido nadie esta temporada», apostilló el técnico leonés en este sentido. «Es un motivo para pensar, con argumentos, que se puede pelear ese partido. pero también sabemos que hay diferencias entre el resto y los dos mejores equipos de la competición: Barcelona y Ciudad Real», añadió el entrenador ademarista.
Para este encuentro Isidoro Martínez cuenta con todos sus hombres a excepción de los lesionados Ángel Montoro y José Mario Carrillo. Y como en la Copa Asobal la convocatoria se amplía a 16 jugadores (igual que en Champions) es segura la vuelta al equipo del ruso Krivochlykov que no jugó el último partido.