España tumba al mito en el debut (26-29)
Los de Valero Rivera se estrenan con triunfo ante Francia, la campeona europea, mundial y olímpica. Juanín anota dos goles.

Alberto Entrerríos se eleva por encima de Dinart para anotar uno de los tres goles que firmó para España frente a Francia.
España presentó sus credenciales a alzarse con el título europeo, tras imponerse por 26-29 a Francia, la vigente campeona, en un encuentro en el que maniató al habitualmente temible ataque del gigante galo. Intensidad y más intensidad, como si de un mantra se tratase, los jugadores y el cuerpo técnico del equipo español no se cansaron de repetir en la previa que el único camino para derrotar al conjunto francés era desplegar una actividad casi febril sobre la pista.
Especialmente en defensa, el pilar donde se sustentan las aspiraciones del conjunto español, donde España apostó hoy por un 6-0 con continuas salidas sobre los lanzadores franceses, que sorprendió de inicio a los de Claude Onesta. Sólida atrás, la selección española no tardó en mostrar otra de sus señas de identidad, su veloz contragolpe, que permitió a los de Rivera doblar a Francia (3-6) a los seis minutos de juego.
Una renta que, pese al despertar de Francia, especialmente del veterano Jerome Fernández, el combinado español no sólo supo conservar, sino que amplió hasta los cuatro tantos (8-12). Pero los recursos del vigente campeón olímpico, mundial y continental son tan amplios que bastó que España perdiera un poco de fuelle en el ataque estático, donde brillaron especialmente Alberto Entrerríos y Joan Cañellas, para que los «bleus» acortaran su desventaja (13-15).
Tras el paso por vestuarios España Un gol que sirvió además para que España volviera a lograr una renta de tres goles, que las paradas de Hombrados permitieron ampliar a cinco tantos (15-20) a los siete minutos de la segunda mitad.
Pero Fernández, el gran capitán del conjunto francés, no estaba dispuesto a permitir la escapada definitiva de la selección española y, con dos nuevos latigazos, mantuvo vivos a los galos (17-20). Un tanteador en el que, pese a la subida de intensidad de la defensa gala, España logró mantener (20-23). La exclusión de Barachet permitió ampliar de nuevo hasta los cinco (20-25) a diez minutos para el final, tiempo en el que Francia, con un inconmensurable Abalo, obligó a la selección española a mostrar si está capacitada para luchar por la única plaza en juego para la cita olímpica.