gimnasia rítmica. preolímpico
Carolina alcanza el Olimpo
La leonesa sella con su tercer puesto en Londres el billete para los Juegos tras completar una rotación perfecta. Sus 27,05 puntos en mazas dejaron casi sentenciado el objetivo que corroboró con la cinta

CaroCarolina cuajó una rotación notable en cinta. La leonesa dejó patente en el O2 de Londres que es una de las grandes de la gimnasia. RAINlina cuajó una rotación notable en cinta. La leonesa dejó patente en el O2 de Londres que es una de las grandes de
Carolina ya tiene su pasaporte para Londres 2012. La leonesa selló ayer el billete con el acudirá a sus segundos Juegos y lo hizo como una campeona. Después de la primera jornada en la que dejaba encarrilado su sueño, ayer en la segunda, con las mazas y la cinta, convertía casi ocho años de duro trabajo en bien empleados.
Sobre el tapiz del O2, el mismo que albergará a principios de agosto la cita olímpica, Carolina se empleó a fondo, como ella sabe. No había tiempo para dejarse nada en la mochila. Había que poner todas las cartas sobre la mesa y la discípula de Ruth Fernández dio toda una lección. Con la cuarta plaza en la general después de un lunes brillante con el aro y la pelota y sabedora de que tenía un colchón de dos puntos sobre la quinta clasificada, la leonesa saltaba minutos antes de las 14.15 (hora española) segura, feliz y a la vez concentrada. No podía cometer fallo alguno.
Las mazas fueron su examen y como el día precedente durante el minuto y 15 segundos de actuación su ejecución fue casi perfecta. Prueba de ello fueron los 27,050 puntos que reflejaba el marcador, la tercera mejor nota de todas las presentes (la de la rusa Kondakova, fuera de concurso al estar ya clasificada no contabilizaba en el Preolímpico). Tanto en dificultad como en artístico había superado los nueve puntos mientras que en ejecución los había rozado. Le había venido también bien salir de las últimas.
Ya conocía la actuación de sus rivales y el baremo de puntuación y en un deporte en el que el más mínimo detalle cuenta este factor es determinante. Su combinación de gimnasia y baile también gustó a los jueces, poco proclives a puntuar a las gimnastas que no pertenecen a la escuela ex soviética de manera ecuánime. Carolina ya lo ha sufrido en sus carnes pero en esta ocasión no podían ponerle pero alguno. Había estado pletórica subiendo incluso un escalón que le arrebataba a una rival directa como la chipriota Trikomiti.
La faena estaba casi hecha pero aún faltaba la cinta. Incluso el margen de seguridad era más amplio pero la confianza es un mal acompañante y la leonesa lo tenía claro. Hasta el final no se puede cantar victoria.
Otra vez sobre el tapiz y con dos gimnastas por detrás para cerrar la competición. De las que habían acabado sólo dos parecían inalcanzables, la kazaja Alyabyeva y la ucraniana Rizatdinova. Si no erraba en la ejecución la amenaza de la chipriota Trikomiti era solventable. Dicho y hecho. Sólo un pequeño desliz en la puesta en escena que aún así no fue óbice para que Carolina consiguiera su objetivo, el sueño que llevaba esperando desde que en Atenas 2004 había defendido a España por conjuntos. Pero la leonesa quería hacerlo a nivel individual, demostrando además que está capacitada para pujar por grandes empresas.
También quería reivindicarse después de que en el 2008 no hubiera contado para la seleccionadora nacional. Ahora en sus ojos brillantes se reflejaba una felicidad que la discípula de Ruth Fernández quería compartir con sus familiares y amigos, los mismos que desde la grada le animaron sin cesar, los que en las horas siguientes celebraron un éxito que también es el suyo. Carolina tampoco se olvido, no podía hacerlo, de Ruth, su maestra, entrenadora y amiga. Con ella se fundió en un abrazo nada más visualizar en el marcador que su puntuación (103,375) le llevaba directamente a los Juegos.