No habrá comida de directivas
■ Del partido del siglo al enésimo clásico. Como confesó Iker Casillas, la concatenación de duelos entre los dos mejores equipos del mundo hace que el interés decaiga y que ni siquiera las directivas de Real Madrid y Barcelona se reúnan esta vez para la comida oficial. Y no es que las relaciones institucionales se hayan quebrado o que la crisis afecte al bolsillo de los dirigentes, sino que lo poco agrada pero lo mucho cansa y hasta enfada, después de disputarse en un año las semifinales de la ‘Champions’, duelos directos en Liga, una final de Copa, la Supercopa y ahora los cuartos del torneo del K.O.