TENSIÓN EN LA FAMILIA SÁNCHEZ-VICARIO
"Está claro que fracasamos con Arantxa", dice la madre de la extenista
Marisa Vicario, molesta por el libro de memorias en el que la capitana de la Copa Federación acusa a sus padres de dilapidar su fortuna

Marisa Vicario felicita a su hija Arantxa después de que esta ganara el Roland Garros tras derrotar a Monica Seles, en junio de 1998, en París.
La familia Sánchez-Vicario vive días de tensión después de que Arantxa Sánchez-Vicario avanzara el domingo en el diario El Mundo el contenido de su libro de memorias en el que, entre otras cosas, acusa a sus padres de dilapidar su fortuna hasta dejarla "sin nada" y de no tratarla igual que a sus hermanos, Emilio y Javier, y revela que no se habla con su familia. La reacción de la matriarca del clan no se ha hecho esperar. En un comunicado, Marisa Vicario expresa su "enorme sorpresa y gran dolor" por las palabras de su hija. "Intentamos hacerlo lo mejor que pudimos. Está claro que fracasamos con ella. A la que más dimos, resulta que --cumplidos los 40-- se da cuenta de que todo en su vida es por culpa nuestra. Nos acusa de dejarla en la ruina, de quitarle todo, con un rencor y resentimiento dignos del peor de los enemigos", lamenta la madre de la exjugadora.
En el comunicado, Marisa Vicario asegura que el sábado pasado se levantó "con una de las peores noticias que unos padres pueden recibir". "Constaté que nuestra hija Arantxa había dado un paso más en su voluntad de herirnos y humillarnos", añade. Y pasa al contraataque para relatar que desde que su marido, Emilio, "delicado del corazón", fue diagnosticado hace unos dos años de "un cáncer durísimo de intestino" y que hace año y medio le diagnosticaron que tiene Alzheimer, Arantxa no les ha hecho ni una sola visita.
"Ya podéis imaginar lo que todo ello conlleva. Personalmente intento sacar fuerzas de flaqueza y buscar el apoyo y consuelo que el resto de mis hijos y nietos me dan", apunta antes de añadir: "En todo este tiempo no hemos recibido ni una sola visita de nuestra hija Arantxa. Ni un mínimo atisbo de preocupación. Ni un ¿cómo estáis?", explica la madre de la capitana del equipo español de Copa Federación.
" Enfermedad que afecta al alma"
Marisa Vicario considera que las acusaciones de Arantxa son para ella y su marido peor que cualquier enfermedad. "Ahora nos llega la noticia de que saldrá a la luz un libro de Arantxa atacando, al parecer, a la familia y socavando nuestra moral. Esto sí que es duro, no el cáncer o el Alzhéimer, nada puede doler más a unos padres que su hijo les acuse de todos sus males. Es inexplicable el dolor que sentimos, el nudo en el estómago que convive con nosotros", continúa. "Nunca imaginamos que podría ocurrir algo así. Esta situación sí que es una enfermedad que afecta directamente al alma y, aunque la intentaremos asimilar con dignidad, nos estamos quedando sin fuerzas", subraya.
La madre de la extenista asegura que a medida que leían las palabras de su hija ella y su marido fueron hundiéndose "cada vez más", "no solo por la cantidad de mentiras que cuenta", sino también al darse cuenta "del estado real" de su hija. Y describe el sacrificio que hicieron por su hija cuando competía. "Nosotros vivimos 20 años por y para ella. Lo dejamos todo de lado e hipotecamos nuestra vida y nuestro matrimonio. Yo la acompañé personalmente desde muy pequeña a todos los torneos, abandonando de hecho a mi marido y a mis otros hijos. Luego, mi esposo dejó su trabajo para acompañarla y ayudarla", recuerda.
Los padres de Arantxa, apunta el comunicado, esperarán a leer el libro para tomar acciones legales. "Entonces será el momento de que yo (en nombre también de Emilio) o nuestros abogados demos cumplida contestación a las falsas acusaciones que se nos hacen, Y quedará, desde luego, muy claro que nunca nosotros nos hemos aprovechado de Arantxa y que, por supuesto, no está arruinada", concluye.
"Soy la víctima y la engañada"
En sus memorias, cuyo extracto publicó el domingo el diario El Mundo, Arantxa Sánchez Vicario arremete contra sus padres y les acusa de dilapidar su fortuna y de no tratarla igual que a sus hermanos, los también extenistas Emilio y Javier. De sus progenitores dice frases como "no me hablo con mi familia" o "me han dejado sin nada".
"El comportamiento de mis padres me ha hecho sufrir mucho. En los últimos meses he vivido situaciones tan duras que todavía hay momentos en los que pienso que es una pesadilla. Lo cierto es que la relación con mi familia no existe. ¿Cómo es posible que todo lo conseguido haya desaparecido, no exista? (...) Soy la víctima y la engañada", señala la extenista española.
E insiste en su situación financiera: "Me han dejado sin nada, estoy endeudada con Hacienda y mis propiedades son muy inferiores a las que tiene por ejemplo mi hermano Javier, que a lo largo de su vida ha ganado mucho menos que yo. ¿Puedo aceptar este abuso y quedarme callada? No voy a hacerlo", agrega en su libro Arantxa Sánchez Vicario. Y acusa directamente a su padre de malbaratar sus ingresos. "Mi padre ha disfrutado de plenos poderes para decidir y gestionar los recursos. Ha hecho las inversiones que ha considerado oportunas y ha administrado la totalidad de mis ganancias. Mensualmente se me otorgaba una cantidad de la que yo le daba cuenta puntual y en ningún momento me preocupé de preguntarle. Nunca dudé de la forma en la que mi padre gestionaba mi dinero. Hoy me encuentro sin recursos".