balonmano. La cantera inagotable
A la Champions con 17 años
El juvenil del Reale Ademar Diego Piñeiro debutará el domingo ante el Montpellier.

El joven canterano Diego Piñeiro ya debutó el pasado miércoles en Asobal ante el Naturhouse.
Todo le está llegando muy deprisa. Hace escasamente un año dejó su Galicia natal para fichar por el Reale Ademar (juega y destaca en el segundo equipo) y el pasado miércoles la plaga de bajas que asola al equipo leonés —hasta seis jugadores están ahora mismo en la enfermería— le llevó a ser convocado con el primer equipo ante el Naturhouse La Rioja en lo que fue su debut en la Liga Asobal. Y Diego Piñeiro, la «perla» de la cantera leonesa respondió a la confianza del técnico Isidoro Martínez con dos goles. Pero su buena racha no termina aquí. El próximo domingo, con sólo 17 años, Diego Piñeiro debutará en Liga de Campeones ante el Montpellier francés. Isidoro ya le ha comunicado que será de la partida por lo que se convertirá así en el jugador más joven del club leonés en debutar en la máxima competición europea.
Es consciente de que sus opciones de disfrutar de minutos no serán muchas pero el simple hecho de estar en el grupo y tener enfrente a jugadores de talla mundial como Karabatic, Kavticnik o Accambray ya es suficiente premio para él como reconoce. «Karabatic es uno de mis ídolos», señala este joven pivote que promete convertirse en uno de los mejores en su puesto.
«Sé que es difícil pero si pudiera tener algunos minutos me encantaría», afirma este gallego grande que, pese a la gloria que vive en estos momentos, tiene los pies en el suelo. «Me queda mucho por aprender y por mejorar todavía». Precisamente mejorar y crecer como jugador fue la principal razón que le llevó a dejar las categorías inferiores del Octavio Pilotes en Vigo para venirse a León. «Estoy muy contento. Todo el mundo me ha recibido con los brazos abiertos y me apoyan en todo. Cuando vine a León sabía que el Ademar es un club que apuesta fuerte por la cantera pero no esperaba que me llegase todo tan pronto. No tenía previsto ni jugar en la Asobal todavía. Todo esto me ha venido de repente pero bienvenido sea», señala Piñeiro que el domingo, juegue o no, tendrá en la grada un grupo de incondicionales muy cercano. «Vendrán a ver el partido mis padres y mi hermano». Su hermano, jugador también de balonmano, es un año mayor que él pero una grave lesión de rodilla puede apartarle por desgracia para siempre de la práctica deportiva.
«Brillará en la liga». El técnico ademarista lo tiene claro, Diego Piñeiro, brillará en un futuro no muy lejano en la Liga Asobal siempre y cuando continúe trabajando duro —como lo ha hecho hasta ahora— para progresar en un deporte tan exigente como es el balonmano de élite. «Si nos atenemos a lo que es su edad está a un muy buen nivel como jugador pero tiene que seguir mejorando. Es muy joven y tiene que progresar todavía mucho más», dice de él Isidoro Martínez, convencido de que Piñeiro tiene un talento incuestionable. De hecho, el pasado mes de enero fue el mejor jugador en el Campeonato de España de selecciones autonómicas celebrado en Murcia.
Es, en definitiva, una de las perlas con más porvenir de la cantera leonesa. Y el fin de semana tendrá doble sesión: el sábado jugará con el filial ante el Paraxe Construcciones en Pontevedra y el domingo en Champions ante el Montpellier. Paradojas.