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«Es sangrante e indignante»
El entrenador del Reale Ademar ve que el equipo se difumina a domicilio y achaca a la falta de concentración el mal inicio de partido ante Anaitasuna. Exige un cambio.

El entrenador del Ademar, Isidoro Martínez, durante un partido de Liga Asobal en el Palacio Municipal de Deportes.
El Reale Ademar pagó este miércoles la resaca emocional que deja una victoria como la del pasado fin de semana ante el todopoderoso Montpellier. Los leoneses acusaron el desgaste psicológico y salvaron un empate en la cancha del Anaitasuna, cuarto por la cola, aunque a punto estuvieron de ceder los dos puntos porque firmaron una primera parte lamentable.
El entrenador del conjunto leonés no puso ninguna excusa y calificó el inicio del partido como algo «sangrante e inadmisible». Criticó al equipo por regalar los primeros veinte minutos del encuentro y advirtió que «eso fuera de casa es imposible de remontar».
No obstante, el técnico quiso hacer borrón y cuenta nueva después de visionar durante la sesión técnica de ayer el vídeo del encuentro. «Cometimos muchos errores, pero el equipo está bien, con muchas ganas de jugar en Alemania ante el Kiel», afirmó tajante Isidoro, quien no entiende como puede producirse un cambio tan preocupante en solo tres días. El entrenador marista achacó esa transformación a «una absoluta falta de concentración» y no quiso apoyar justificación alguna en las bajas o en el cansancio.
De todas formas, aseguró que «el equipo sabrá levantarse», aunque para eso exige un cambio en la mentalidad de sus jugadores porque —recordó— «la segunda vuelta se nos va a hacer muy larga sin un lateral derecho», lamentó.
Tampoco quiso culpar a ningún jugador en concreto, a pesar de que tras el partido afirmó que «algunos están un día de nueve y medio y otro de dos».
«Me refiero a que tenemos que encontrar una regularidad como equipo porque no puede ser que un día estemos muy bien y al siguiente fatal», argumentó el técnico, quien insistió en que los conjuntos de la Asobal son, incluso, menos previsibles que los de la Liga de Campeones. «Preparan muy bien los partidos, saben cuáles son nuestros puntos débiles», advirtió Isidoro.