Un partido vital
Sin afanes polémicos martín
La Cultural juega ante La Granja el partido aplazado en su día a causa de la nieve. Un encuentro importante para la Cultural en el tramo final de la Liga. Será una ocasión más para sumar puntos y aumentar la distancia con quienes persiguen la preciada clasificación en el primer lugar de la tabla, lugar que da una doble oportunidad de luchar por el ascenso a la Segunda División B.
Orillando totalmente el partido jugado el domingo en el Reino de León, en el que un equipo filial, cuyo fin es -o debe ser- crear jugadores para el primer equipo, se comportó como conjunto veterano llevando el juego a su mínima expresión. Simulaciones y pérdidas de tiempo que, a pesar de los descuentos aplicados por el árbitro -unos dieciséis minutos- quedaron sin jugarse no menos de la mitad más.
Necesidad de ganar para seguir marcando distancias en la cabeza de la tabla. Seguridad en la retaguardia del equipo y que la musa que no inspira la capacidad goleadora de Murci (totalmente ausente el domingo) vuelva a inspirar al delantero culturalista.
Por otra parte, aún permanecen en las pupilas del recuerdo -dulce recuerdo- el partido jugado y ganado en el Palacio de los Deportes al Veszprém, uno de los mejores equipos del mundo balonmanista. Entrega, coraje, fuerza, entusiasmo y el apoyo decidido de los aficionadas, dieron una victoria con resonancia positiva en el mundo del balonmano. Defendiendo bien y contando con el apoyo entusiasta de los aficionados. Defensa y afición, las armas esenciales con las que Reale Ademar ha conseguido victorias increíbles. Hoy en Pamplona, y el domingo en Hungría, a Reale Ademar le va a faltar una de esas armas decisivas, el apoyo total, incondicional de los aficionados, capaz de multiplicar el rendimiento de los jugadores, del equipo.
La defensa queda como baluarte para intentar lograrlo que, de antemano, raya la línea de lo posible. Admirable lo que el equipo ademarista está gestando en las condiciones límites en lo que lo está haciendo. La profesionalidad de unos jugadores, que, a pesar de los pesares, lo están dando todo, bien merece la compensación de tener un respuesta positiva por quien puede remediar una situación bastante crítica. En Hungría, en los ámbitos deportivos, va a sonar el nombre de León, ciudad relativamente pequeña que tiene un equipo grande. Lo demás, el resultado del partido, es lo de menos, aún pudiendo ser también lo de más.