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El Reale Ademar silencia el infierno húngaro (27-25)
El equipo leonés hace valer su renta de tres goles en Veszprém y se mete en los cuartos de la Champions después de diez años.

Todo el Reale Ademar estalla de júbilo al final tras lograr la clasificación para los cuartos de final de la Liga de Campeones después de dejar en la cuneta al Veszprém húngaro.
Nunca una derrota fue tan dulce. Porque lo cierto es que el Reale Ademar cayó ayer en el temido Veszprém Arena (27-25) aunque en los ojos de los casi 6.000 aficionados magiares que abarrotaban las gradas había lágrimas al final del partido. Pero no eran de felicidad precisamente. Lloraban porque el equipo leonés les había arruinado la fiesta eliminando a su equipo de la Liga de Campeones. Había un sólo billete para coger el tren a los cuartos de final de la máxima competición continental y al final se vino para León. En un partido épico, resuelto en el último segundo con un gol de Rafa Baena, el Ademar hizo valer su renta de tres goles lograda en la ida (31-28) para sellar su clasificación a una ronda que no pisaba desde hace diez años —aunque en el formato actual de competición es la primera vez— y meterse con todo merecimiento entre los ocho mejores equipos de Europa y por extensión del mundo.
Un gran premio para un equipo serio que siempre creyó en sus posibilidades y que ha sabido sobreponerse a todas las dificultades, tanto las económicas como las que han venido en forma de plaga de lesiones hasta el punto de tener que afrontar buena parte de la temporada sin jugadores zurdos. Ayer el grupo solidario que es este Reale Ademar dio una nueva lección de trabajo en equipo, de esfuerzo y también de calidad. Y todo eso les hizo merecedores del mejor premio: los cuartos de final y la oportunidad de meterse en la próxima Final Four de Colonia.
Un sueño que el equipo leonés comenzó a alimentar desde el inicio cuando supo aguantar el ambiente ruidoso y hostil con que le recibieron los 6.000 aficionados que abarrotaban el Veszprém Arena. Ese arranque inicial fue bastante igualado. En la primera mitad el Reale Ademar supo defender bien la poderosa primera línea magiar hasta el punto de que el máximo artillero de la ida, el central Csaszar, sólo había podido hacer un tanto. Pero esa situación la aprovechó el pivote Sulic para hacer un auténtico roto a la defensa leonesa. De hecho, con siete dianas fue el segundo máximo artillero de su equipo. Pero impulsado por su afición el Veszprém pintó un negro panorama pasado el ecuador de la primera parte cuando llegó a ponerse seis arriba: 13-7. Problemas. Isidoro Martínez pide tiempo muerto, decide jugar con doble pivote y pedir más agresividad a su defensa. Le da resultado y endosa un parcial de 1-4 a los húngaros liderados por Stranovsky y por un acertado Ferrer que vuelve a meter a los leoneses en la eliminatoria.
Uno de los mejores cañoneros del balonmano europeo, el serbio Marko Vujin, acaba con la sequía magiar. Pero el Ademar se aferra al partido y se va al descanso cuatro abajo: 16-12. Hay motivos para la esperanza. La segunda parte se inicia con un golazo de Ruesga y otro de Andreu que alimentan la esperanza. 16-14 en apenas dos minutos. Las cosas no se podían poner mejor. ¿Seguro? No. Una contra culminada por Denis Krivochlykov lleva al marcador a un 16-15 en los primeros cinco minutos de la reanudación que tu vieron sobre todo un nombre propio: un Vicente Álamo grandioso bajo los tres palos que fue el gran valedor del pase a cuartos de los leoneses.
El Ademar está lanzado. Le da la vuelta al partido y con un gol del ruso Krivochlykov se pone uno arriba en el minuto siete: 16-17. Ver para creer.
Es un partido de alternancias y el Veszprém da otro arreón aprovechando las exclusiones continuas que sufre el equipo leonés. Firman un parcial de 4-0 que lleva el partido a 25-22. Quedan poco más de cinco minutos. A un minuto y medio mandan los húngaros: 27-24. Y ahí surgieron los dos árbitros noruegos con una serie de decisiones desquiciantes que no lograron apartar al Ademar de su objetivo. Excluyen a Borges y anulan un gol legal a Ruesga pitando falta en ataque. Todo parece perdido pero aparece de nuevo la figura de Álamo a falta de quince segundos. Le saca un balón increíbe a Vujin a bocajarro y en una contra in extremis Antonio García conecta con Baena que marca sobre la bocina y recorta la renta a dos goles. Éxtasis final y pase a cuartos. Genial Ademar.