BALONMANO. DEBUTANTE EN LA LIGA DE CAMPEONES
El nuevo rico de la Bundesliga
El Füchse Berlín está confeccionado a golpe de talonario para codearse con la élite del balonmano internacional. Es el segundo equipo de la mejor liga del mundo

La plantilla del Füchse Berlín, con Iker Romero en la segunda fila —tercero por la derecha—.
El Reale Ademar suspiraba para que el sorteo de la Liga de Campeones le enfrentara en los cuartos de final al desconocido Füchse Berlín, equipo de la Bundesliga que debuta en Champions. La suerte, tras varias tentativas, ha sonreído al conjunto leonés, que elude un cruce con el Barcelona, Atlético de Madrid o Kiel.
Pero el bloque germano no es, ni mucho menos, un rival sencillo, pese a su inexperiencia en la máxima competición europea. El Füchse está confeccionado a golpe de talonario y en los últimos tres años ha experimentado un ascenso meteórico hacia la élite. En la última temporada terminó tercero de la Bundesliga, una de las competiciones más exigentes de Europa. Y actualmente ocupa la segunda plaza, por detrás del Kiel.
Tiene una plantilla muy compensada, donde no aparecen nombres ilustres del balonmano internacional, pero sí un viejo conocido de la parroquia marista, como es el lateral vitoriano Iker Romero, una de las figuras más mediáticas del conjunto germano, aunque no es su máximo exponente. Destaca, sobre todo, el portero Silvio Heinevetter, de 27 años, que logró ante el Hamburgo un 48% de efectividad. Es uno de los mejores guardametas del mundo. Tiene también en sus filas al internacional islandés Alexander Petersson y al ex del Ciudad Real Torsten Laen, que ocupa la posición de pivote. Su máximo goleador esta temporada es el extremo croata Ivan Nincevic, que llegó a Berlín en el 2010, después de su paso por el Zadar. Formó parte de la selección balcánica que logró la medalla de bronce en el último Europeo de Serbia. Además, Denis Spoljaric es uno de sus principales baluartes defensivos y cuentan también con jugadores jóvenes de mucha proyección, como Evgeni Pevnov y Jonathan Stenbäcken, fichados esta temporada.
Están dirigidos por el joven técnico islandés Dagur Sigurdsson, elegido en el 2011 mejor entrenador del mundo, por delante de Xavi Pascual, tras una votación de 1.300 aficionados y a pesar de que su equipo, el Füchse Berlín, no logró ningún título.
Es un club con uno de los mayores presupuestos de la liga germana y esgrime una impecable trayectoria en esta edición de la Champions. Terminó cuarto, por detrás del Atlético de Madrid, Kielce y Veszprém. Pero eliminó en los octavos a un primero, el Hamburgo. La capital alemana está volcada con su equipo, que habitualmente consigue llenar el Max-Schmeling-Halle, donde entran 8.500 aficionados. Ese será uno de los principales handicap que deberá superar el Reale Ademar en el partido de vuelta. Volverá a jugar en un pabellón ‘caliente’, donde el apoyo de la grada suele ser determinante.
Los leoneses reconocen la importancia de sacar un resultado positivo en el encuentro de ida para ir a Berlín con opciones reales de lograr una histórica clasificación para la Final Four del mes de mayo.