balonmano. Liga asobal
Baño y bronce (32-22)
El Reale Ademar fue un huracán que se llevó por delante al Valladolid para auparse a la tercera plaza de la liga. Los leoneses, además, levantaron el golavera. ge del partido de ida donde cayeron de cinco.

Carlos Ruesga supera a la dura defensa vallisoletana de Antonio García.
El técnico leonés, Isidoro Martínez, tiene una frase que repite con frecuencia para ilustrar las señas de identidad de su Ademar: «Este equipo se construye en la defensa». Las nueve únicas ocasiones en que el Valladolid fue capaz de perforar ayer la portería de Álamo (por 18 de los leoneses) ilustra perfectamente por donde se construyó ayer el triunfo leonés: defensa. Pero defensa compacta como hacía tiempo que no se veía. Y también portería porque Vicente Álamo, héroe en Hungría el pasado fin de semana, volvió a ser ayer un seguro bajo los tres palos. El cóctel hizo del Reale Ademar un torbellino que literalmente arrolló al Valladolid desde el primer minuto para recuperar la tercera plaza que da billete para la Champions.
Tal vez recordando que en la ida el Valladolid le sacó los colores a su defensa 5-1, el técnico ademarista apostó de inicio por una 6-0 profunda y con muchas ayudas que ahogó el ataque pucelano en los primeros seis minutos. Pese a fallar dos opciones claras a la contra el equipo leonés mandaba de inicio con un 4-1 contundente. Y en ese arranque pleno de garra y empuje destacó de nuevo atrás un Vicente Álamo que puso el candado en su portería. En diez minutos el Valladolid llevaba tres goles por diez un Reale Ademar que parecía un ciclón. A Juan Carlos Pastor el guión no le gustaba nada y pide el primer tiempo muerto para parar la avalancha de juego de los hombres de Isidoro Martínez.
Pero no le da resultado. La defensa leonesa parece la muralla china y el Valladolid no sabe como atacarla. El parcial es de 7-0 y el equipo leonés manda 11-3 en el ecuador del partido. El Palacio ruge de agrado ante lo que está viendo. El Valladolid reacciona pero la renta leonesa se estabiliza entre los cinco y seis tantos hasta que en la recta final la defensa vuelve a convertirse en un bloque infranqueable, propicia tres contras casi seguidas y el Reale Ademar se va al descanso con un 18-9 absolutamente demoledor.
El comienzo de la segunda mitad puso de manifiesto que el equipo leonés no había dejado la intensidad ni la garra en el vestuario. Con un Krivochlykov letal a la contra aumentó aún más su renta mientras la defensa seguía igual de homogénea. Al ecuador de la segunda parte se llegó con la renta de nueve goles intacta: 24-15.
Aprovechando las exclusiones leonesas los de Pastor firman un parcial de 2-4 que recorta algo la renta pero nada para intranquilizar a la parroquia. Sin embargo la defensa muestra signos de relajación e Isidoro Martínez pide tiempo para cortarlos de raíz. Y los cortó. Otro acelerón de los suyos y el equipo puso al Valladolid por detrás en el retrovisor hasta 32-22 final.