balonmano. Liga asobal
310 firmas para revisar cuentas
Los promotores las llevan al Ademar que está obligado a convocar una asamblea.

El socio promotor de la recogida presentando ayer las firmas en la sede del club.
El grupo de socios críticos con la gestión de la actual directiva del Reale Ademar presentó ayer en las oficinas del club las 310 firmas que han recogido en la campaña que iniciaron el martes de la semana pasada para exigir la celebración de una asamblea extraordinaria donde se pase revista a las cuentas del club y a su delicada situación económica. A mediodía de ayer, Miguel Ángel Martínez, promotor de esta iniciativa, las entregó en la ventanilla distribuidas en 53 folios. Con esta iniciativa ha reunido el diez por ciento necesario de los socios con derecho a voto para exigir al club la convocatoria de una asamblea de carácter extraordinario. De hecho con 250 firmas ya hubiese sido suficiente, según explicó Martínez.
Entre esas 310 firmas figuran nombres conocidos por su vinculación con el Reale Ademar. Ha estampado su firma el ex presidente Juan Arias; también lo ha hecho Carlos Álvarez, rival de Pollán en las últimas elecciones a la presidencia. También han contado con el apoyo del ex jugador, Héctor Castresana y de dos componentes de la plantilla de esta campaña, el ruso Krivochlykov y el eslovaco Martin Stranovsky, los dos únicos jugadores del equipo que secundaron la huelga en la última jornada de liga.
Junto con las firmas este grupo de socios reclamó una asamblea extraordinaria para pasar revista al estado de cuentas actual del club «con detalle exhaustivo de ingresos y gastos pendientes, tanto a proveedores, acreedores, nóminas de personal, Hacienda, Seguridad Social y demás entidades, en especial la Fundación Ademar». Además, requieren conocer «el estado actual de liquidez del club, con previsión de ingresos y gastos y el seguimiento presupuestario de la temporada 2011/12». Y añaden por último: «Una vez estudiados los datos presentados sin los socios lo estiman conveniente, posibilidad de nombrar censores de cuentas y una auditoría externa que refleje los datos contables exactos del club y memoria de los mismos».