Mil quinientos pasos contra el cáncer
La marcha humanitaria bate un récord de solidaridad con Marina Pollán y José Manuel García como padrinos.

Norberto
Mil quinientos deseos de esperanza. Uno por cada participante que ayer se enfundó la camiseta con el lema «La vida nos sabe mejor» en la Carrera de la Esperanza.
La iniciativa, que por quinto año tiene como organizadora a la asociación Mujeres Running y como parte implicada a la Junta Local de la Asociación Española contra el Cáncer, trasladó ayer su grito de ilusión en la lucha contra esta enfermedad al deporte. Cuatro kilómetros compartidos por niños, adolescente y adultos se convirtieron en el mejor reclamo solidario. Así lo comprendieron las personas que hicieron de La Bañeza el mejor sustento a una esperanza que ni con el paso de los años queda diluida. Así lo demostró hasta un participante que con 99 años no faltó en la línea de salida.
La competición quedaba para la carrera sénior de minutos antes, ahora lo importante era aportar el grano de arena, ese grano que en esta Carrera de la Esperanza tuvo también la firma de uno de los mejores atletas que ha dado la provincia leonesa, el roblano José Manuel García, premio Príncipe de Asturias que junto a la oncóloga bañezana Marina Pollán ejercieron de padrinos.
La llamada solidaria contó con representación de toda la provincia. Una veintena de internos y educadores de la residencia Nuestra Señora del Valle también se pusieron las zapatillas. Lo de menos era llegar el primero o el último, lo importante era hacerlo, reto que cada día se proponen los miles de personas que padecen cáncer y sus familias para hacer frente a un enemigo silencioso al que poco a poco y paso a paso se le está ganando terreno.