Diario de León

ciclismo. vuelta 2012. Duodécima etapa

Purito derriba el muro de Ézaro

El catalán suma su segundo triunfo y amplía el liderato en la general sobre Contador, al que dejó atrás en los metros finales, así como con al resto de sus rivales directos.

Joaquim ‘Purito’ Rodríguez, del equipo Kathusa, se proclama vencedor de la duodécima etapa.

Joaquim ‘Purito’ Rodríguez, del equipo Kathusa, se proclama vencedor de la duodécima etapa.

Publicado por
carlos de torres | Pontevedra
León

Creado:

Actualizado:

Joaquim «Purito» Rodríguez es el rey de las rampas imposibles, como volvió a demostrar en duelo directo con Alberto Contador al imponerse en solitario en la duodécima etapa, entre Vilagarcía de Arousa y el Mirador de Ézaro, en Dumbría, de 190 kilómetros, en la que volvió a dar brillo al maillot rojo de líder.

Un muro cerca de meta lleva el nombre de Purito, no hay duda. Es el mejor en finales explosivos, por eso tuvo el honor de estrenar la cima inédita del Mirador de Ézaro ante Contador, a quien aventajó en 7 segundos.

Conquistador del Fuerte del Rapitán, en Jaca, el catalán volvió a ser el mejor del cuarteto de favoritos. Soltó al madrileño a 300 metros de la pancarta, y antes a Valverde, que cedió 12 segundos, y a Chris Froome, de nuevo en apuros, a 22. Entre medias se coló el holandés Robert Gesink. Así compensó Purito levemente las pérdidas de la contrarreloj.

Un golpe de autoridad que aleja un paso al «diablo» de la oreja del líder, aunque la general sigue comprimida en un pañuelo, pendiente de la montañas de León y Asturias, donde las diferencias van a ser mayores. De momento nadie eliminado. Purito aleja a Contador a 13 segundos, Froome está a 51 y Valverde a 1:20. Alguno flojea, pero K.O, ninguno. Sigue el duelo a cuatro.

Se dice en el mundillo del ciclismo que cuando una etapa termina en un santuario, mirador o castillo, «es que tiene trampa». Y ayer era un día de esos. Tras el regalo del recorrido por la costa gallega, el pelotón llego a uno de esos lugares que van a pasar a la colección de joyas de la Vuelta: el Mirador de Ézaro, una subida de apenas 2 kilómetros de auténtico martirio, con un desnivel de 250 metros, con rampas permanentes del 14 por ciento y algunas paredes del 30.

Lugar de exceso

Por lo espectacular de su paisaje y por su dureza. A pie de monte, la escena se despejó para que entraran en acción los actores principales. Para ello tuvo que darse el Katusha de Purito «una buena currada», y recibir una mano del Sky y del Movistar, si no, la fuga del día hubiera llegado a un final feliz para alguno de sus cuatro componentes.

El más combativo del cuarteto aventurero fue el vasco Mikel Astarloza (Euskaltel), que fue el último rebelde, devorado por las ambiciones de los grandes. Había bonificaciones, y tal y como está la Vuelta de apretada, aquí nadie renuncia a un puñado de segundos, que «nunca se sabe», que diría Contador.

Una subida para el recuerdo, donde hay que retorcerse y apretar los dientes hasta el dolor, como hizo Igor Antón, quien se probó cuando aún Astarloza iba abriendo carrera. El arranque de Contador en un tramo del 22 por ciento de desnivel, cortó las alas de «Fuji», arrastró a Purito y descolgó a Valverde y Froome, que decidieron, sabiamente, no cebarse. Siempre de pie sobre la bicicleta, la etapa la discutieron Purito y Contador. Se la llevó el líder, que lo es más.

tracking